El Adesal abre la fase por eludir el descenso ante el Zuazo de Alba Sánchez

El momento de la verdad ha llegado para el Adesal en la presente temporada. El conjunto fuensantino inicia mañana a las 19:30 horas el primer partido de la segunda fase, en la que tratará de eludir el descenso, en la pista del Zuazo. Según la clasificación, el partido presenta al cuadro baracaldés como gran favorito, puesto que se presenta como líder del grupo con 12 puntos por cuatro de la escuadra cordobesa, que parte a tres puntos de la zona de salvación y que actualmente marca el Porriño.

Lasesarre, nombre de la instalación en la que se disputará la contienda, está vinculado a la historia del Adesal. Y es que en septiembre de 2013 disputó allí el primer partido como equipo de la máxima categoría y la curiosidad quiso que fuera Alba Sánchez la autora del primer gol. Hoy, la canterana fuensantina es uno de los referentes de las zuazotarras y se dará la circunstancia que será la primera vez que se vea las caras con el club en el que inició en el balonmano. Otra jugadora con pasado en Córdoba es la portera Ariadna González. Además de la central cordobesa, el Zuazo tiene en sus filas a Ainhoa Hernández, pivote indiscutible de las Guerreras, que suele ser una de sus principales fuentes goleadoras.

Con todo, la mejor carta de presentación del Zuazo es que ha sido intratable con los equipos de perfil bajo del subgrupo A de la Liga Guerreras Iberdrola, ya que ha sumado todos los puntos en litigio. Además, puede presumir de haber rascado un empate ante el Bera Bera, si bien es cierto que el resultado no deja de ser testimonial a efectos clasificatorios con vistas a un descenso que tienen virtualmente salvado.

En cuanto al Adesal, Rafael Moreno tiene a disposición a toda la plantilla, una vez que se reincorporó a la disciplina la rumana Anda Chelaru y que las jugadoras que pasaban por problemas físicos se han recuperado.

Ante sí, el Adesal tiene la oportunidad de dar un aviso al resto de equipos aspirantes a eludir el descenso en el caso de sacar un resultado positivo en un pista que le trae un gran recuerdo emocional, pero en la que aún le falta firmar una gran actuación. Tal vez, haya llegado ese momento.