¿Alguna vez te has planteado adquirir un remolque para tu bicicleta? Este dispositivo que se acopla a ella presenta enormes utilidades. En nuestro país no es del todo popular, quizá por desconocimiento. Pero, sin duda, se trata de un artefacto de lo más útil y seguro.

Los remolques se enganchan a una bicicleta pensada para un adulto y permiten transportar a niños o mascotas al mismo tiempo que se practica el ciclismo. Por eso, para los aficionados a este deporte es una gran oportunidad. Permite compatibilizar el ocio y la actividad física con el tiempo en familia.

Además, puede ser la iniciación de los más pequeños al mundo del ciclismo. Transmitir la pasión por este deporte disfrutado al aire libre puede comenzar de la mano de estos remolques.

Dudas más comunes

¿Las bicicletas pueden llevar remolques? Lo cierto es que la normativa es algo ambigua. Según el Reglamento General de Conducción, su uso no está permitido en vías interurbanas está prohibido. En suelo urbano, son los ayuntamientos los que dictan las condiciones.

Sin embargo, las características de las ciudades no las hacen espacios cómodos donde desarrollar esta actividad. Es por eso que están más enfocadas a su utilización en excursiones a través del campo y otro tipo de rutas pensadas para el cicloturismo.

Tipos de remolques para bicicletas

Existen distintas posibilidades atendiendo al número de ruedas, las plazas y el tipo de pasajero. En el caso de los niños, su edad es determinante. En el caso de los mayores, que saben llevar su propia bici, es posible acoplar un remolque de una sola rueda a la bicicleta del adulto. Con ello pueden participar de la experiencia de realizar rutas más largas, hasta que obtengan una mayor resistencia.

Otros remolques incluyen dos plazas. Están pensados para niños menores de 10 años, y cuentan con arneses de seguridad y puntos de sujeción para mayor tranquilidad.

Los remolques de dos ruedas a modo carrito son una excelente opción tanto para niños como para mascotas. Aunque lastran más, su seguridad y estabilidad es mayor. Se desenvuelven bien en asfalto, pistas y carriles bicis, por lo que son muy versátiles.

Por último, los remolques de carga. Son una alternativa excelente para transportar objetos en distancias cortas. Pueden llevar una o dos ruedas y son ligeros. Así, la conducción no se ve lastrada por el bulto. El ciclista conserva toda agilidad y aprovecha la posibilidad de llevar consigo un equipaje.

Recomendaciones a considerar

En primer lugar, la seguridad. El ciclista que se plantea incorporar un remolque a su bicicleta lo hace movido por el interés en compartir su hobby con sus seres queridos. Lógicamente, causarles daño o molestar es lo último que desean. Es por ello que habrá que fijarse especialmente en elementos como cinturones, barras de protección, arneses, etc.

En línea con lo anterior se encuentra la confortabilidad. El paseo debe ser disfrutable para todos. Por eso, el interior del remolque debe ser cómodo, espacioso y, sobre todo, adaptado a los requerimientos de tamaño del pasajero.

La resistencia del remolque es crucial para un futuro longevo. Contar con un buen sistema de suspensión que absorba los impactos es importante. Con ello lograremos un trayecto más seguro. Además, el material debe ser de buena calidad. El remolque estará expuesto al exterior, por lo que debe ser duradero.

La búsqueda del remolque perfecto

Practicar una afición en compañía es aún mejor que hacerlo solo. Los entusiastas del ciclismo tienen los remolques para bicicletas como grandes aliados. Con prudencia y seguridad, este deporte puede ser incluso más disfrutable.

Si estás pensando en dar una oportunidad a estos dispositivos, es hora de comparar precios, marcas y diseños en función de tus necesidades. En esta página encontrarás más información sobre los remolques de bicicleta: PortaBicicletas.pro. Consejos, recomendaciones y opciones de compra de la mano de grandes expertos.