El equipo cordobés recibe a un rival directo en la lucha por subir.

El Dobuss Córdoba Basket acaba este domingo la primera vuelta en la N1 Nacional femenina recibiendo al Alhaurín de la Torre a las 12.30 horas en el colegio Cervantes. Las locales buscarán la que sería la sexta victoria de la temporada contra un adversario directo en la lucha por estar en la segunda fase por el ascenso.

El encuentro medirá a dos equipos que hasta el momento han sumado cinco victorias y dos derrotas. El vencedor del choque se asegurará el tercer lugar en el ecuador de la competición, de ahí la importancia del partido, pues la tercera plaza es la última que podría dar en este grupo un puesto en la siguiente fase de la liga. El conjunto malacitano, en sus duelos ante los favoritos, ha vencido hasta ahora a El Palo (71-54) pero ha perdido contra el Estepona B (59-53) y el Unicaja B (63-68). La alero onubense Marina Barranco será baja para este partido al haber estado ausente en los entrenamientos durante la Navidad por motivos familiares.

Además será duda la ala-pívot júnior Nerea Zea por un esguince de tobillo.

El entrenador del conjunto cordobés, Miguel Ángel Luque, ha querido dar su opinión sobre el encuentro:

¿Cómo ve el choque contra el Alhaurín de la Torre?
-Nos visita otro de los grandes favoritos y máximo aspirante a la Final a Cuatro, pues el Alhaurín de la Torre es un equipo concebido para volver a la Liga Femenina 2, donde jugó hace dos temporadas. Tiene una gran línea exterior y una referente a la que conocemos muy bien por Córdoba, por su pasado en la UCO, Lorena Liñán, que es su jugadora franquicia. Es un gran conjunto que dirige el que es posiblemente el mejor entrenador de la categoría, Francis Tomé, un compañero y amigo con el que tuve la suerte de compartir banquillo hace unos años durante un Campeonato de España cadete autonómico, que a la postre ganamos.

¿Cuáles pueden ser las claves del partido?
-Conociendo a Francis nos espera un choque donde la exigencia será grandísima. Sus equipos siempre son muy valientes. Juegan a campo abierto y con un alto ritmo de juego. Debemos ser capaces de igualar esa propuesta sin caer en la precipitación. Habrá que minimizar las pérdidas de balón y llevar el partido a nuestro terreno a través de nuestra intensidad defensiva. También tendremos que controlar su balance ofensivo, donde son muy peligrosas, y dominar el rebote, lo que se antoja fundamental.