El Adesal encara el partido ante el Porriño con todos sus efectivos.

Pese a que la Liga Guerreras Iberdrola aún está en su primera fase, para el Adesal el broche de la misma se ha convertido en el anticipo de la definitiva, en la que luchará por la permanencia. Y es que si hace una semana se medía al Morvedre, mañana (19:00 horas) lo hará contra el Porriño y con dos puntos en juego que podrían resultar fundamentales con vistas al desenlace del curso. De hecho, la jornada también presenta un Salud-Morvedre, en el que también habrá que prestar atención.

Ambos conjuntos llegan a la contienda con mejores sensaciones. El cuadro gallego solventó su partido trascendental de hace dos jornadas ante el Morverdre con una victoria que le da cierta tranquilidad a la hora de afrontar el tramo definitivo. Mientras, el Adesal llega con las sensaciones del casi. Y es que en la segunda vuelta aún no sabe lo que es ganar, si bien sumó un punto en Valencia y ha cuestionado partido tras partido la teórica superioridad de equipos como Rocasa, Elche, Granollers o La Calzada. Por lo tanto, se puede decir que va demostrando que es acreedor a conseguir la vacuna de la salvación.

Además, para este partido tiene una situación “extraña”, puesto que cuenta con toda la plantilla al completo. Semanas atrás debutaron Guarc, Chelaru e Isic, pero en esta ocasión se daría la opción de que todas pudieran ser alineadas por Rafael Moreno, ya que la rumana no pudo jugar contra el Rocasa el pasado miércoles al no estar inscrita en la fecha en la que se tenía que disputar la contienda.

Aunque el partido también tiene su “pero”. El Porriño querrá resarcirse del partido de la ida, en el que se vio un Adesal desatado y rozando la perfección. Y a eso se une el factor histórico relacionado con la pista gallega, en la que el equipo de La Fuensanta no cuajó buenas actuaciones. Pero ya se sabe que las estadísticas están para romperse y el Adesal ya ha hecho méritos para ganar en esta segunda vuelta de la primera fase.

Rafael Moreno

“El equipo llega cansado, porque el esfuerzo ante el Rocasa fue grande porque las ganas de hacerlo bien estimularon. Espero que ante el Porriño se haya alejado ese cansancio, porque la moral sí está alta gracias a cinco o seis partidos en los que hemos estado hasta el final. Para mí, ahora empieza la segunda fase de la Liga con 10 partidos en los que está la pelea por no bajar. Serán todos los partidos igual de difíciles”

“Porriño vio la gloria ante el Rocasa  y a los tres días perdió en Córdoba; y creo que se les cambió la cara y supongo que nos esperan con ganas. Se han metido en una dinámica en las que las ganas también son similares a la necesidad de ganar por no bajar. Tendremos a un rival con ganas de evitarse problemas con el descenso y más lo que supondría pinchar en casa, así que estarán a su máximo nivel” “De los partidos que quedan, la clave para evitar el descenso pasa por ganar en los partidos de casa y mañana están más obligadas las del Porriño. De vencer daríamos un gran paso adelante, porque también hay que rascar fuera de casa. Es una oportunidad que no queremos dejar escapar”