El equipo de La Fuensanta reacciona en la segunda mitad para asegurar los puntos ante el URCI

El Itea Córdoba sacó adelante un partido repleto de microhistorias y con mucha presión añadida. Sobre todo, porque las victorias registradas por parte del Bolaños y del intratable Pozuelo hacían que no pudiera permitirse un desliz. Y a eso se sumaba encararse contra un adversario que lo está haciendo muy bien a lo largo de la presente temporada, algo que quedó patente en la Sala de La Fuensanta.

Se puede (y debe decir) que el Itea comenzó el partido mejor que el URCI. Los primeros ataques de ambos equipos no fueron “limpios” con demasiadas imprecisiones. De hecho, el primer gol del encuentro fue merced a una rápida recuperación de Lucía Vacas haciendo las veces de avanzado en la defensa 5-1.

Al menos, al Itea se le puso el marcador de cara, porque una vez estabilizado encontró con relativa facilidad el camino hacia la portería de moreno. Prueba de ello es que camino del primer cuarto de hora ganaba por 9-5 y daba la sensación de que la contienda podría tener connotaciones de trámite. Incluso a eso ayudaba el hecho de que Sara Hernández, la mejor jugadora del URCI, se lesionó de gravedad tras finalizar con éxito un contragolpe.

Sin embargo, esa situación traía consigo una especie de contraindicación. Porque el Itea entró en colapso. Sus ataques perdieron frescura y de manera muy lenta, pero segura, el URCI limó distancias hasta ponerse con un gol por delante a pocos segundos del final. El Itea no estaba cómodo, aunque Auts sacó a relucir toda su clase para poner las tablas al filo del descanso. 12-12.

No varió en exceso el decorado de la segunda mitad en su arranque. Un marcador estrecho y sin la ruta precisa para hallar los caminos del gol. En buena parte, hay que poner como responsable de esa situación a Moreno, la portera del URCI que se convirtió en una pesadilla para el ataque del Itea.

Parecía que el partido tendría un final complejo, pero sucedió lo contrario. La defensa se activó, circunstancia que permitió recuperaciones, intercepciones para salir a contragolpes y una sólida Sol Ceballos. A eso, por supuesto, se añadió la maestría de la brasileña Auts en la distribución del juego y la definición de la reaparecida Ángela Ruiz. El Itea volvió a falta de 14 minutos a disfrutar de cuatro goles de ventaja. Y en esta ocasión los supo administrar y optimizar para llevarse 2 puntos más que le hacen seguir tras la pista del Bolaños y del Pozuelo. Porque supo superar la presión.

Ficha técnica:

Itea Córdoba, 27: Ceballos; Montoro, Ciris (3), Ruiz (7), Vacas (4), Auts (6) y Bonazzola (3) -siete inicial-, García (4), Fernández, Evelia, Pérez, Merina y Cristina.

URCI, 20: Moreno, Sara Hernández (3), Llamosas (3), Rivas (1), Belmonte (2), Serrano (3) y Ontiveros 6 -siete inicial-, Elia, Montellano (1), Martín (1), Alpert, Alonso, Ana, Úbeda y Felices.

Árbitros: Gómez y Moya. Excluyeron a Montoro, Ciris y Rafael Moreno, por las locales; y a Ontiveros, Ana, Serrano (2), Martín y Montellano, por las visitantes.

Parciales: 4-2, 6-4, 9-5, 10-8, 11-9, 12-12, 14-13, 15-14, 17-14, 20-15, 22-17, 27-20.