Kevin Garnett, la leyenda de manitas largas y de lengua juguetona

Kevin Garnett cumple hoy 42 años y en Mundo Nogomet hemos decidido rendirle un homenaje, fue un jugador que cambió normas, amasó fortunas  y se convirtió en el mayor trash talker que ha pisado una cancha de baloncesto.

Fue  elegido por Minnesota en 1995, se coronó en 2008 al conseguir un anillo formando en Boston un equipo de ensueño. Tras disputar 21 temporadas, el también conocido como “el Fiscal” se ha convertido en uno de los mejores ala-pívots de la historia.
Una lengua muy, muy espinosa:
Muchas leyendas han perfeccionado el arte del trash talking, es decir, insultar y provocar a los rivales para desconcentrarlos. Michael Jordan, Larry Bird, Reggie Miller, Gary Payton o Kobe Bryant son algunos buenos ejemplos. Pero Garnett era superior. Con él, este arte pasó de ser irreverente a ser intolerable.
Un gran número de rivales han aguantado sus comentarios agresivos, además de sus agresiones o de sus burlas. Vamos a hacer un resumen de las más sonadas.

Joachim Noah le confesó su admiración y Garnett simplemente le mandó a la mierda. Años más tarde, en otro partido, KG estuvo a punto de morder a Noah.

Kevin Garnett (izq) intentando morder el dedo de Joachim Noah (drcha)
Fuente: subrayado.com
En un tiempo muerto le pegó tal bronca a su compañero Glen Davis que éste último se echó a llorar.
“Tu mujer sabe igual que los Cheerios” le soltó a Carmelo Anthony en un partido en el Madison Square Garden. Melo le esperó en la puerta del autobús de los Celtics para pedirle explicaciones. “Hay cosas que un hombre no puede decirle a otro hombre” sentenció Anthony después del incidente a la prensa.
En los playoff de 2008, a Zaza Pachulia no se le ocurrió otra cosa que enfrentarse a KG. Al siguiente partido El Fiscal le hizo un bloqueo criminal que provocó la ovación del público del TD Garden, además de que Zaza acabara en el suelo.
“Estábamos jugando contra Boston en Sacramento, y era la primera vez que competía contra los Celtics” cuenta Isaiah Thomas. “Garnett hizo falta en un bloqueo, era especialista en eso y le grité ‘¡Deja de hacer bloqueo ilegales!’. Me contestó ‘¡Cierra la boca, enano bajito!’. Desde entonces me ha estado llamando así, enano bajito.”
“Todo empezó porque intenté defenderle uno de sus tiros, la metió y le hizo gracia” explica Calderón. Garnett empezó a aplaudirle en la cara, ante un Calde atónito de ver como los árbitros miraban hacia otro lado.

También le aplaudió en la cara a Pau Gasol cuando el pívot de Sant Boi era rookie. Pero se la devolvió colgándose del aro y anotando ante la mismísima defensa de Garnett.

En una trifulca provocada por la caída de Paul Pierce, KG le propinó un codazo intencionado a Quentin Richardson. En otra pelea, esta vez con la camiseta de los Nets, se enfrentó a Dwight Howard, a quien le propinó un cabezazo.

Kevin Garnett (drcha) golpeando con la cabeza a Dwight Howard (izq)
Fuente: Slamonline
“Feliz día de la madre, hijo de puta” le dijo con sorna a Duncan cuando este tiraba dos tiros libres. Su madre había muerto de cáncer el día antes de que Tim cumpliera 14 años. Otra trifulca con el emblema de los Spurs fue cuando éste falló un tiro libre y Garnett le gritó el clásico “ball don’t lie” (“el balón no miente”, una frase muy recurrente de Rasheed Wallace cuando le pitaban una falta dudosa y el rival fallaba el tiro libre, algo así como si existiese una justicia divina)
“Eres cancerígeno, enfermo de cáncer”. Esta vez le tocó el turno a Charlie Villanueva, que sufre Alopecia Areata (enfermedad que le impide tener pelo en cualquier parte del cuerpo). Las críticas le cayeron a decenas, a lo que él negó esas afirmaciones y especificó: “le dije que era cancerígeno para su equipo y para la liga”
Numerosos equipos se han quejado reiteradamente de la actitud de Kevin Garnett. Consideran que su dureza y sus provocaciones han cruzado la raya de lo tolerable. Aunque Ron Artest lo definió de otra manera: “De vez en cuando ladra pero luego vuelve a acurrucarse como un perrito. Eres un soldado todo el tiempo o no lo eres, no se puede ser un soldado a tiempo parcial.”
Y es que la pregunta sale sola. ¿Era Garnett un tipo duro o simplemente un fanfarrón?
Son muchos los jugadores (no solo Artest) que le han acusado de meterse solo con los más débiles (con algunas excepciones como Stoudemire, Howard o McDyess). Porque recordemos que Bird o Jordan, por ejemplo, usaban ese lenguaje contra el mejor del equipo rival. Pero Kevin Garnett abusó de su estatus de estrella para meterse en su mayoría con novatos, extranjeros (Calderón, Najera, Zaza, Belinelli, Jianlian, Gasol), jugadores bajitos (bases o escoltas) o grandes rivales de carácter más bien templado (Melo, Duncan). Casi nunca le vimos pelearse contra los tipos más duros de los 2000. Ni Rasheed Wallace, ni Ben Wallace, ni Shaquille O’Neal… De hecho Anthony Peeler le propinó un duro golpe en el rostro y KG ni siquiera fue a pedirle explicaciones, dejando al Fiscal en bastante mal lugar.
Se ha llegado incluso a considerar que Kevin Garnett era el jugador más racista de la liga. Odiado por la mayoría de rivales, también está considerado uno de los jugadores más sucios de la historia.
¿Pero qué opinan sus compañeros?
La mayoría de sus compañeros le han defendido a capa y espada, llegando a decir que es uno de los mejores compañeros de vestuario que han tenido. Y es que a pesar de protagonizar incidentes de puertas para dentro (roces con Szczerbiak, una fuerte discusión con Paul Pierce, una bronca a Glen Davis…) cuida de los rookies como si fueran sus hijos, juega a muerte cada segundo que está en pista y hace lo que dice el entrenador sin poner una sola objeción.
Kevin Garnett (detrás) consolando a Avery Bradley (delante)
Fuente: clutchpoints.com

Kevin es una persona terriblemente disciplinada; un ganador nato, y eso a veces ha sido difícil para mí. Se levanta pase lo que pase a las 5 de la mañana, y antes de tomar el desayuno sale a correr durante una hora. Llega, desayuna, lleva a la niña al cole y vuelve; descansa, hablamos y se va a entrenar. Llega y más de lo mismo: juega con la niña, cena y se acuesta; si está en casa, pase lo que pase, a las 22.00-22.30h está en la cama. A veces era difícil para mí acostumbrarme a esto, pero ya lo he asumido y ahora me gusta: Kevin es un ganador, y esto es lo que conlleva serlo” contó su mujer en Vanity Fair.

Nadie puede dudar del rigor de Garnett, una cualidad últimamente en desuso en la NBA. Y es que a él le viene de lejos.
Amor a primera vista
Abandonado por su padre poco después de nacer, tuvo que hacerse un hombre a marchas forzadas. Disciplinado desde joven, una gran ética de trabajo le permitió demostrar con creces en el instituto que estaba hecho para jugar al baloncesto. Empezó en el Mauldin High School, donde estuvo durante tres años. Sin embargo, quiso cambiarse de instituto porque fue detenido varias veces, todas ellas por motivos raciales. La última a punto estuvo de causarle el ingreso en un reformatorio.

Así  que para el curso siguiente (su año sénior) decidió mudarse y estudiar en el Farragut Career Academy High School, situado en un pequeño pueblo al lado de Chicago. Lideró a su nuevo equipo a un balance de 28-2, promediando 25,2 puntos, 17,9 rebotes, 6,7 asistencias y 6,5 tapones. Sus porcentajes de tiros de campo fueron del 66,8%. Fue nombrado Mejor Jugador de Illinois (Eddy Curry, Shaun Livingston, Derrick Rose o Jabari Parker han logrado ese mismo premio años más tarde).

Kevin Garnett con la camiseta del Faragut Academy
Fuente: Pinterest

Fue el MVP del McDonald’s All-American Game (un partido que disputan los mejores jugadores en su último año de instituto). Allí coincidió con Stephon Marbury, Antawn Jamison, Vince Cater, Chauncey Billups o Paul Pierce.

En sus cuatro años de instituto logró 2553 puntos, 1809 rebotes y 737 tapones.
Un novato muy novato
Garnett no obtuvo la nota suficiente en el ACT (American College Testing) para poder entrar en una universidad con representación en la NCAA. Esta situación influenció en la decisión que finalmente tomó: entrar directamente en el draft.
Fue el primer chico desde 1975 que saltó del instituto a la NBA. Otros jugadores siguieron su ejemplo (Kobe Bryant, Jermaine O’Neal, Tracy McGrady, LeBron James, Amar’e Stoudemire, Dwight Howard…). Pero KG fue el primero de toda esta generación.
“Winter is coming”
Tras maravillar a los Timberwolves en los entrenamientos antes del draft, la franquicia de los Lobos lo tuvo claro: iban a seleccionar a ese chico tan especial, fuerte como un pívot y ágil como un base. “Nadie había visto nada igual hasta ese momento, esa combinación de velocidad, capacidad atlética y versatilidad” recuerda años después Paul Pierce en Bleacher Report.
Así que Garnett fue seleccionado en la quinta posición del draft de 1995, y la fría Minnesota se convirtió en su hogar. La misión del nuevo novato era sencilla: que la joven franquicia (debutó en la temporada 1989/90) se clasificara por primera vez para disputar los play-off.
El primer año obtuvo promedios de 10,4 puntos y 6,3 rebotes. Sin embargo, y a pesar de ser incluido en el segundo mejor quinteto de novatos, no superaron la barrera de las 30 victorias. Esa campaña le hizo un tapón a Michael Jordan y ante la intensa mirada del mítico 23, El Fiscal le contestó: “Se acabó abuelo, las cosas van a cambiar”. Y vaya si cambiaron.
Para la siguiente temporada los Timberwolves draftearon a Stephon Marbury, tras intercambiar sus derechos con los de Ray Allen. Garnett dio un paso adelante tremendo (17 puntos + 8 rebotes + 3,1 asistencias + 2,1 tapones + 1,7 robos) y el nuevo rookie dejó muy buen sabor de boca. Y por primera vez en su historia la franquicia del hielo se clasificó para la post-temporada, a pesar de que los Rockets de Olajuwon los barrieron en primera ronda.
Kevin Garnett (drcha) y Stephon Marbury (izq)
Fuente: realclearsports

El Rey Midas de la NBA:

Para la temporada 1997/98, Garnett firmó un contrato con Minnesota de 126 millones y 6 años, a razón de 21 millones por año. Esto escandalizó a la liga, teniendo en cuenta que el límite salarial estaba fijado en 26,9 millones. A pesar del ruido generado, KG siguió mejorando sus prestaciones (18,5 puntos + 9,6 rebotes + 4,2 asistencias + 1,8 tapones + 1,7 robos) y condujo a los Timberwolves a su primer balance en positivo (45-37).
Garnett siguió mejorando en sus estadísticas, hasta ganar el MVP de la temporada regular en 2004 y llegar a las finales de conferencia, siendo eliminados por los Lakers.
Tras su retirada se ha convertido en el baloncestista que más dinero ha ganado contando solo su salario: 325 millones de dólares.
“Alma de montaña rusa”
A pesar de las prestaciones de Garnett, lo cierto es que Minnesota no encontró la senda correcta. Sus resultados a lo largo de los años fueron demasiado irregulares, además de tener una dosis de mala suerte.

La temporada del lockout encadenó desgracia tras desgracia: uno de sus jugadores, Malik Sealey, murió en un accidente de tráfico. Por otra parte la franquicia fue sancionada con cinco años sin poder elegir en el draft por violar el topa salarial al firmar a Joe Smith).

En 2004 estuvieron a punto de llegar a la cima: cosecharon un balance de 58-24 y cayeron en las finales de conferencia contra los Lakers.

Kevin Garnett fue elegido MVP en 2004
Fuente: twitter

Justo después encadenaron tres temporadas consecutivas sin entrar en playoff (04/05, 05/06 y 06/07).

Verde, el color de la esperanza… y del anillo
El 31 de julio de 2007, Kevin Garnett es traspasado a Boston. A cambio la franquicia de Massachusetts envió hasta un total de 7 jugadores a cambio, haciendo de ese traspaso un traspaso histórico.
Allí formó, junto al recién incorporado Ray Allen y al jugador-franquicia Paul Pierce, uno de los Big Three más importantes del baloncesto moderno.

Los Celtics y Garnett estaban unidos por una misma misión: lograr un anillo. Los Celtics no lo ganaban desde 1986. El Fiscal no lo había ganado todavía. “Sangre, sudor y lágrimas” rezaba uno de los tatuajes de KG. Y a partir de la defensa, la lucha y el sacrificio, juntos se proclamaron campeones de la NBA.

Kevin Garnett (izq), Ray Allen (centro) y Paul Pierce (drcha) celebrando el título
Fuente: Boston.com

Pero al año siguiente una lesión en la rodilla le impidió disputar los play-off del 2009. Después, en 2010, los Lakers se vengaron en las Finales y en 2011 no pudieron hacer nada para contener a Miami. Una temporada después, en 2012, plantaron cara en la final de conferencia a los Heat (4-3 para los de Florida) pero tras la marcha de Ray Allen los Celtics se vieron en la necesidad de plantearse una reconstrucción.

Un Garnett de récord con destino Brooklyn
El 7 de febrero de 2013 se convirtió en el primer jugador de la historia en lograr 25.000 puntos, 10.000 rebotes, 5.000 asistencias, 1.500 tapones y 1.500 robos de balón. Pero el 28 de junio de ese mismo año hizo las maletas porque fue traspasado a los Brooklyn Nets.

Pero ese mega-proyecto estaba destinado al fracaso. Porque a pesar de contar con jugadores como Joe Johnson, Deron Willliams, Andrei Kirilenko, Brook Lopez, Jason Terry, Paul Pierce o Kevin Garnett, la mayoría de ellos eran demasiado “viejos”. Y es que entre estos siete jugadores la edad media es de 33,4 años, pero quitando a Brook la media sube a 34,6 años

El quinteto de los Nets.
De izquierda a derecha: Brook López (11), Paul Pierce (34), Deron Williams (8), Joe Johnson (7) y Kevin Garnett (21)
Fuente: nothinbutnets.com

Vamos Kevin, volvemos a casa
Para cerrar el círculo, Garnett es traspasado a Minnesota, el equipo de su corazón. Su edad y su físico le impedían volver a ser quien fue (solo jugó 43 partidos en una temporada y dos meses, con una media de 15,2 minutos por encuentro), así que asumió su rol de mentor, ayudando a jóvenes como Karl Anthony-Towns a desarrollar su juego

Maldito verano de 2016…
En septiembre de 2016, Kevin Garnett publicó un vídeo para hacer oficial su retirada del baloncesto tras 21 años en activo. Se sumaba a iconos del siglo XXI como Bryant o Duncan, que también colgaron las botas ese mismo verano. En octubre de ese mismo año Elton Brand también diría adiós. Y así, poco a poco, nuestros ídolos de los 2000 se iban diluyendo…
Al menos siempre quedará YouTube:
Su manera de jugar ha sido sin duda el referente tomado por la mayoría de los hombres altos del baloncesto actual: Anthony Davis, Kevin Durant, Blake Griffin, LaMarcus Aldridge o incluso Giannis Antetokounmpo. Jugadores igualmente capacitados para rebotear, anotar fuera de la pintura y subir el balón en transición. Dijo Popovich la primera vez que vio al Fiscal: “¿van a llegar más chicos capaces de hacer todo esto?” Pues sí Pops, han llegado. Pero no olvidaremos que el primero de todos fue Kevin Garnett.

Mario Pedrol

 

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