La discriminación de la mujer en Irán

Las mujeres tienen prohibida la entrada a los campos de fútbol en el país iraní. Por ello, deben disfrazarse con atuendos y con rasgos masculinos para acceder a los estadios, y de esta forma, poder presenciar los encuentros. A raíz de este hecho, os vamos a relatar como es actualmente la situación de la mujer en Irán.

Fuente: El Mundo

Situación de las mujeres en Irán

El sistema que controla el régimen político iraní es muy discriminatorio con las mujeres. El sexo femenino está obligado a vestirse con ropa holgada y de colores poco llamativos. Las mujeres suelen salir a la calle con un tipo de ropa determinado, que se denomina chador. Esta prenda es una pieza de tela de forma semicircular, que está abierta por delante y se coloca sobre la cabeza, por lo que cubre a la persona que va ataviada con ella, todo el cuerpo salvo la cara.
Las mujeres también se ven forzadas a portar un hiyab. Esta prenda es una especie de velo que cubre la cabeza y el pecho de las musulmanas. El sexo femenino tiene que ir ataviado con este tipo de ropa desde la pubertad. Las mujeres musulmanas llevan puesto este velo delante de los hombres que no pertenecen a su propia familia, como un símbolo de modestia y de privacidad.
 
Fuente: Jaime Gárate
Algunas mujeres iraníes se encuentran hastiadas por el control que ejerce el poder estatal sobre sus vidas privadas, por lo que deciden saltarse las normas e intentan subvertir de alguna manera el dominio al que se ven sometidas por los clérigos religiosos. Esto ha dado lugar a que muchas mujeres porten el hiyab al límite de la legalidad. Tratan de mostrar el mayor número de cabello posible, pero evitando una advertencia de la policía moral iraní. Y eso que la sociedad de Irán ha ido mejorando con el paso de las décadas. En el año 1997, el gobierno iraní derogó una sanción que dictaba que la mujer que llevara puesto el hiyab de forma incorrecta podía ser sentenciada a recibir 74 latigazos. La pena se rebajó a una advertencia y al traslado de la infractora a la comisaría más cercana para efectuar una rápida identificación.
Las patrullas ciudadanas son habituales y comunes en el país iraní. Los hombres suelen llamar a la policía y criticar públicamente y ferozmente a una mujer si considera que no viste con la decencia suficiente, mientras pasea por la calle. En el año 2015, varias mujeres fueron atacadas por varios individuos masculinos. Los hombres les arrojaron ácido a la cara, por vestir regularmente mostrando parte de sus cabellos.
Irán es una nación misógina y machista. Las mujeres asumen que van a vivir toda su vida sometidas a los designios y a las consignas demandadas por los hombres. Las musulmanas iraníes necesitan el permiso de un familiar de género masculino para ejercer y efectuar una serie de actividades determinadas. Este varón hace las veces de un tutor legal. El individuo tiene que dar permiso a la mujer si ésta pretende viajar, si desea pedir un pasaporte, e incluso si es preceptivo realizar una operación quirúrgica.
Por otro lado, existen en el estado iraní una serie de leyes que indican que la mujer posee un valor legal menor al del hombre. Si una musulmana tiene que declarar en un juicio, necesita que otra mujer respalde y refrende su versión para ser aceptada por la justicia. Sin embargo, la palabra del hombre vale por sí misma. En Irán, también existe la Ley de Talión. Esta doctrina dicta que tiene que existir para el culpable, un castigo similar al crimen que ha perpetrado. Esto sólo tiene validez si ambos son hombres. Si la víctima es una mujer, ésta simplemente posee el derecho de infligirle la mitad del daño.

 

Fuente: Jaime Gárate

 

 La mayoría de las mujeres iraníes pueden elegir voluntariamente un marido, a la hora de casarse. Sin embargo, este hecho tan sólo es común en las zonas urbanas. En las áreas rurales no suele ocurrir así. Estas familias, que ostentan pocas parcelas de tierras en posesión, no quieren que se divida el patrimonio familiar, por lo que obligan a dos miembros de la familia a casarse. Además, estos matrimonios concertados se establecen y se pactan a unas edades muy tempranas. Una niña puede casarse en Irán a partir de los 13 años de edad, mediante el permiso de un tribunal. Sin embargo, este rango de edad es inferior en la realidad. Según la ONG Justice for Irán,entre los años 2013 y 2014, más de 200 niñas menores de diez años contrajeron matrimonio en la nación iraní.
Irán instauró hace unos años una medida política que trataba de potenciar y de fomentar el crecimiento de la población. Este proyecto se denominó Plan de Excelencia Familiar. Esta doctrina impulsó una jerarquización masculina del acceso al mercado laboral, ya que promovía la contratación de los hombres, aunque se presentaran a la oferta de empleo, mujeres mucho más cualificadas a ese puesto. Asimismo, un varón gana de media alrededor de cinco veces más que una mujer. Esto es debido, a que todos los puestos laborales que conllevan una mayor responsabilidad están ocupados por el sexo masculino.

Contexto histórico en Irán: el triunfo del islamismo político

Irán es un estado persa chiíta. Esta doctrina política es un movimiento musulmán que atribuye los orígenes de la tradición islámica a la familia del profeta Mahoma, es decir a su cuñado y a su yerno Alí, y al hijo de éste, Husein. Los chiítas consideran que Alí y Husein fueron objeto de martirio por parte de los califas sucesores del profeta Mahoma. Sus seguidores esperan la vuelta de un mesías llamado Mahdi, que vendrá a restaurar la religión y la justicia. La tradición chiíta posee una especie de clérigos de categoría superior, que se denominan ayatolás. El término ayatolá significa en árabe hijo de Alí. Los ayatolás son los descendientes de Alí. Por debajo de los ayatolás se encuentran otros tipos de clérigos de rango inferior, que se conocen como los ulemas. Un ulema es un sabio y un experto del Islam, que se encarga de interpretar la cultura y las leyes islámicas.
Fuente: Eldiario
A lo largo de la década de 1970, los proyectos nacionalistas árabes se encontraban en una situación de absoluta decadencia, y los proyectos islámicos comenzaron a ascender. El islamismo político defendía un ideal ultrareligioso, mientras que el proyecto nacionalista árabe apoyaba el laicismo. Aparecieron dos tipos de islamismo. El primer islamismo era muy ultraconservador y el segundo islamismo tenía un marcado carácter revolucionario. Existieron una serie de factores que propiciaron el triunfo del islamismo político en los estados árabes y en la población musulmana. Se produjo un cambio generacional a lo largo de la década de 1970. Los sectores jóvenes de los países árabes dejaron de habitar en el mundo rural, y ya no se dedicaban profesionalmente al ámbito agrario. La juventud, que habitaba en los países árabes, residía en las ciudades y acudía a recibir formación académica a las universidades.
La población juvenil de los estados árabes creció de forma exponencial. Estos individuos solían vivir en las zonas urbanas y tenían bastante cultura. Sin embargo se produjo un cambio en la mentalidad de la juventud árabe y musulmana, ya que los sectores jóvenes de las naciones árabes se sentían marginados y consideraban que la ideología panarabista, que defendía el proyecto nacionalista árabe, no les había beneficiado prácticamente en nada.
El nacionalismo árabe se había convertido en un conjunto de gobiernos y de partidos políticos muy estatalistas que habían instaurado una serie de regímenes políticos muy autoritarios. La sociedad juvenil de la década de 1970 creía que el proyecto árabe no estaba funcionando, porque no les reportaba ningún tipo de beneficio económico y social.
El nacionalismo árabe dejó de ser profesado e impulsado por las masas de población de los estados árabes y se convirtió en un fenómeno político disgregado, ya que ya no era un fenómeno político unificado. Ese hueco fue ocupado por la ideología que ostentaba el islamismo político. El islamismo político no sólo fue un fenómeno existente en los países árabes, sino que también surgió esta ideología política en diversos estados que no eran de etnia árabe, como en Irán, en donde sus habitantes son de etnia persa.
Fuente: ABC
La influencia política y social del islamismo político fue muy radical, ya que afectó mucho a las tradiciones y a las costumbres de la población. La ideología del islamismo político se extendió y se asentó de manera muy fuerte en dos estados, que a partir de ese momento, se encontraron en una continua oposición. Estas dos naciones eran Irán y Arabia Saudita. La ideología que defiende el islamismo político considera que las leyes constitucionales de un país deben proceder de las enseñanzas del Corán y de la Sunna, que es la tradición islámica. La Constitución de los estados árabes que se rigen por el islamismo político esta redactada a partir de las enseñanzas que dicta el Corán y la Sunna. A ese conjunto de leyes y de costumbres se le conoce con el nombre de la Sharía.

La Sharía es un código de conducta, en el que se incluyen las normas relativas a los cultos religiosos, a la moral, a las cosas permitidas y prohibidas y a las reglas que separan el bien del mal. Este código de conducta es más que un sistema de justicia civil y criminal, ya que trata cuestiones relacionadas con la conciencia, la moral y la conducta de las personas.
La casta religiosa de los Ayatolásdefendía la idea de fundar un Estado islámico, que estuviera gobernado por las enseñanzas del Corán y por las costumbres y por las normas que dictó el profeta Mahoma. Pretendían instaurar un Estado que estuviera basado en las leyes de la Sharía.

Contexto político en Irán: la Revolución iraní

El islamismo político apareció en la nación iraní a raíz de la Revolución de Irán que surgió entre los años de 1978 y de 1979. Se produjo en el estado iraní una revolución política, en el cual fue derrocado el régimen monárquico del Sah, Mohammad Reza Pahleví, que era aliado de Estados Unidos. Tras la caída de la monarquía de Irán, pasó a controlar el estado iraní un nuevo régimen político, que era un gobierno dirigido y regido por los Ayatolás. Este sistema político continúa gobernando al país persa en la actualidad. Irán es un régimen que posee un marcado carácter islámico.
La Revolución Iraní surgió a partir de una grave crisis económica que afectaba a toda la población de Irán y que debilitó mucho a la estabilidad del gobierno controlado por el Sah. Después de la II Guerra Mundial, el régimen monárquico se alineó con USAy el estado iraní tenía mucho dinero, mediante sus pozos e industrias petrolíferas. Gracias a la riqueza y a la prosperidad económica iraní, surgió una clase media occidentalizada. Sin embargo, existía una gran parte de la población iraní que rechazaba esa occidentalización social.

Estados Unidos no pudo intervenir para detener la caída del régimen aliado gobernado por el Sah, porque un grupo de partidarios a los revolucionarios tomó durante varios meses de rehenes a los diplomáticos estadounidenses que trabajaban en la embajada de Estados Unidos en Teherán. Los líderes norteamericanos se vieron impotentes y no pudieron neutralizar la llegada al poder de los Ayatolás porque hubieran asesinado a los rehenes.
La Revolución iraní no fue una revolución de tipo progresista y no estaba protagonizada por una ideología política izquierdista y laicista con un ideario socialista o comunista, como sí sucedió en el surgimiento de la ideología panarabista del nacionalismo árabe o en los movimientos políticos que aparecieron durante la descolonización de los estados africanos y asiáticos.
Fuente: ABC
La Revolución iraní fue una revolución islámica, que estaba fundamentada en la ideología del islamismo político. El principal líder de esta revolución fue el Ayatolá Ruhollah Jomeini. Durante el gobierno del Sah, Jomeinise encontraba exiliado en Irak, y desde el país iraquí se encargaba de difundir propaganda antiestadounidense. El Ayatolá esgrimía que el Sah era un enviado de Satán, que quería acabar con la cultura musulmana. También declaró que era un hombre desgraciado y miserable que se había embarcado en una ruta hacia la destrucción perpetua del Islam en Irán.

Jomeini se exilió en la ciudad francesa de París y recibió el apoyo de los partidos políticos izquierdistas galos. Tras comenzar la Revolución de Irán, las facciones políticas izquierdistas europeas creían que Jomeini era progresista. Posteriormente, estos partidos políticos se dieron cuenta de que el Ayatolá quería acabar con el Partido Comunista iraní y también pretendía eliminar a todos sus opositores, con el objetivo de implantar en Irán una dictadura islámica.
La interpretación y la vertiente islámica dominante en Irán es el chiísmo. La tradición islámica chiíta consideraba que el poder estaba en manos de una casta religiosa, denominada como los Ayatolás. Esta casta religiosa no existía en la vertiente islámica sunita. Los Ayatolás se convirtieron en el poder fáctico que controlaba y dirigía el estado iraní. Esta casta religiosa continúa gobernando a Irán en la actualidad. Los partidos políticos que se presentan a las elecciones de Irán tienen que ser previamente aprobados por los Ayatolás para que puedan concurrir a las elecciones. Esta casta religiosa ejerce un absoluto control religioso y político de la sociedad iraní.
La guerra entre Irán e Irak

El Ayatolá Jomeini implantó una dictadura islámica en Irán y Estados Unidos se opuso al nuevo régimen iraní. Jomeini reforzó su poder a partir de la década de 1980, ya que se produjo una guerra entre Irán e Irak.
La nación iraquí decidió invadir Irán, porque el líder de Irak, Sadam Husein, pensaba que la potencia militar  iraní se había debilitado en gran medida, debido a la revolución de Irán. Husein también creía que conseguiría un gran apoyo político y militar por parte de las potencias occidentales, por lo que obtendría una fácil victoria. El líder iraquí pretendía reconquistar la región de Shatt al-Arab y la provincia iraní de Juzestán. La contienda duró hasta 1988 y ambas naciones se declararon vencedoras del conflicto.
Fuente: Diario 16
Esta guerra le sirvió a Jomeini para reforzar su poder e instaurar más firmemente la ideología del islamismo político en Irán. La contienda provocó una gran movilización social de la población iraní apoyando a los Ayatolás. La gran parte de la juventud de Irán era proclive y favorable a la guerra. Jomeini se consagró como el líder de Irán y obtuvo el reconocimiento y la legitimación de la población iraní, especialmente, sus ideas políticas fueron refrendadas por el sector joven de la sociedad. Esto le sirvió al gobernante iraní para liquidar a todos sus disidentes y a todos sus opositores políticos.
El argumento que esgrimían los ciudadanos chiítas, que defendían la ideología del islamismo político y que apoyaban la guerra contra Irak, era que si la familia de Mahoma fue martirizada por los califas, que eran los seguidores del profeta, la juventud iraní estaba siendo martirizada por la nación árabe iraquí, que apoyaba el baazismoy el laicismo. Debido a este discurso, se potenció la figura y el poder de Jomeini en la sociedad y en el gobierno iraní.

Irán financia el terrorismo

Fuente: El Mundo
Durante la década de 1980, existió una especie de competencia política entre los estados de Irán y de Arabia Saudita para convertirse en la nación más influyente del mundo islámico. El régimen iraní trató de influir en los países árabes limítrofes, mediante la expansión de su ideología en las naciones próximas a Irán, a través de la creación de diversos grupos islamistas. El estado iraní financió económicamente la fundación del grupo terrorista conocido como la Yihad Islámica. Esta organización islamista se expandió, se asentó y operó en el conflicto palestino. La Yihad Islámicaestá instalado y perpetra atentados terroristas en las regiones de la Franja de Gaza y de Cisjordania.

Irán también financió la creación del grupo terrorista denominado Hezbolá. El término Hezbolá significa en árabe partido de Dios. Esta organización islamista fue fundada durante la Guerra de Líbano en 1982. La nación iraní pretendió robarle protagonismo a Arabia Saudita en el mundo islámico, por lo que trató de influir sobre el movimiento palestino. La intervención de Irán en el conflicto palestino evidenció la fragmentación de dicho movimiento. Durante la década de 1980, la OLP seguía siendo la organización política principal, que defendía las doctrinas del movimiento palestino. Sin embargo, aparecieron otras agrupaciones políticas que le hacían competencia. Estas nuevas organizaciones políticas ya no defendían las doctrinas del nacionalismo árabe laico y socialista, sino que apoyaban la ideología del islamismo político.

Creado por Eduardo Acin (@EduardoAcnGarcs)

    
   

 

 

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