El guerrero escocés de Anfield

Andy Robertson es el ejemplo perfecto del futbolista que ha convivido con las miserias de un deporte que casi provocan su huida hacia otro terreno completamente distinto al que en la actualidad se desenvuelve como una estrella. En sus últimos seis años ha pasado de ser un completo desconocido en su país natal a convertirse en uno de los ídolos de la afición red. Eso sí, ya no camina solo.

“Los hombres valientes se regocijan en la adversidad, así como los soldados valientes triunfan en la guerra”. Luccio Anneo Séneca fue un consumado orador que afrontó con estoicismo la amenaza despótica de Nerón en los albores de la era cristiana. Luchó con dignidad por preservar sus ideales en un ambiente donde se sentía un forastero. Esta frase es aplicable a la vida de un joven y combativo jugador que se curtió en las calles de la deprimida ciudad de Glasgow. Un lugar con un alto índice de paro y donde el futuro es desolador. “La vida a esta edad es una basura sin dinero #necesitountrabajo”, escribió Robertson en un tuit a los 18 años. Estaba sumido en una profunda depresión. Su presente no era esperanzador. Desarrollaba sin éxito su carrera en un modesto club, el Queen´s Park F.C., con muy pocas expectativas de poder crecer. Tres años antes sufrió un duro revés cuando el equipo de su infancia, el Celtic, le despidió por su corta estatura. Lejos de amilanarse ante una situación tan impactante, avanzó con firmeza y determinación en un fútbol anquilosado y con un nulo progreso tanto deportivo como económico. Su etapa en el Dundee United fue su lanzadera para poder optar a cotas más altas.

Racing Post.jpegFuente: Racing Post

En la institución de la bulliciosa ciudad costera, su rápido aprendizaje y su excelente rendimiento obtuvieron una inesperada recompensa para un jugador que estuvo a punto de arrojar la toalla. El regalo procedente de Inglaterra era sustancialmente jugoso. Él aceptó el reto de brillar en la cotizadísima Premier League. En un escaparate donde habitan los gladiadores más feroces de Europa. Dio el paso de exponerse ante sus adversarios fichando por el Hull City por una nada despreciable cifra de 3 millones de euros. Sus cualidades físicas y técnicas no pasaron desapercibidas para el resto. El hombre que defiende, que ataca y que presiona, incansable durante los 90 minutos, llamó poderosamente la atención de Jürgen Klopp. El técnico alemán no dudó en desembolsar 9 millones de euros para incorporarlo a su plantilla y que desarrollara su carrera en un club que se identificaba plenamente con un futbolista humilde y con ganas de derramar sangre en Anfield. Robertson desbordó ilusión en el día de su presentación ante los medios de comunicación: “El sueño de un niño se ha convertido en realidad. Absolutamente encantado de firmar por el Liverpool y ser parte de su familia. No puedo esperar a que el viaje continúe en este gran club”. A pesar de que su inicio no fue nada alentador, una inoportuna lesión de su compañero Alberto Moreno (el 6 de diciembre de 2017 frente al Spartak de Moscú en la Champions League) le allanó el camino para proclamar, con esfuerzo, que su puesto tuviera un marcado acento escocés. “Es tan buen jugador por su compromiso en defensa como por lo que aporta en ataque. Es como en el campo, un carácter chispeante fantástico para el grupo”. James Milner, una de las voces autorizadas del vestuario, fue rotundo al destacar a un compañero que, en un corto período de tiempo, se ha ganado el afecto de todos, incluso el de la mítica grada The Kop. “Es una sensación increíble oír que cantan tu nombre”.

PA.32447711.jpgFuente: TEAMTalk

Su relación contractual con la entidad de Merseyside finaliza en junio de 2021 y su ficha semanal es de 55.000 euros. Quién le iba a decir hace unos años que sus penurias económicas resultarían pasajeras después de que su famoso tuit se convirtiera en viral. Su vida ha dado un vuelco radical. De estar desempleado a jugar la final del torneo más prestigioso en el Viejo Continente. Uno de sus deseos sería ganar algún título. Está muy cerca de conseguirlo porque se encuentra en el lugar indicado… con el mejor mentor posible. Con Klopp, el Liverpool comparte el segundo puesto con el Chelsea, a tan solo dos puntos de un liderato que ostenta el Manchester City. Han transcurrido 28 años desde que una generación de ganadores, liderados por Kenny Dalglish, conquistaran el cielo inglés con cuatro escoceses en sus filas. En los dieciocho entorchados domésticos, excepto en uno de ellos, el club del noroeste del país anglosajón conoció el éxito con, al menos, un futbolista o un entrenador escocés en la plantilla. Si la tradición continúa, Robertson tiene la llave para guiar a su actual equipo a la gloria.

Creado por Maikel Tapia (@tapia_maikel)

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