El conjunto de Priego se medirá al Arteal tras el empate contra el Borges (3-3 / 14-11)

El Cajasur Priego aspira mañana a su séptimo título de campeón de Liga. Su rival será el Arteal, uno de los equipos que más y mejor han trabajado en las últimas temporadas y que cuenta en sus filas con un prieguense, como es el caso de Moisés Álvarez. La cita será en el Centro de Atletismo VI Centenario de Antequera a partir de las 10:00 horas.

Aunque, para ganarse ese derecho, el representativo de la Subbética tuvo que sufrir sobremanera en la semifinal en la que se cuadró ante el Borges. El partido quedó 3-3, por lo que se tuvo que recurrir a la resolución del ganador de más sets, faceta en la que el Cajasur se impuso por 14-11.

La contienda comenzó con sobresalto para el Cajasur Priego. De salida puso a Robert Gardos, quien jugó un agónico punto ante Joao Monteiro. El duelo, a cinco mangas, fue el denominador común de la contienda, que se saldó con victoria del luso para el equipo ilerdense. Por lo tanto, quedaba mucho camino por recorrer.

Por suerte, emergió la figura de Diogo Carvalho. El luso, en plan estelar, salió al rescate del equipo con otro trabajadísimo punto. De nuevo, tuvo que ser agotando las cinco mangas que permitía la contienda ante Viktor Brodd. Quedaba claro que Borges y Cajasur estaban firmando un pleito tan antológico en Antequera como la final de la Copa del Rey de 2018.

Precisamente, de aquel encuentro quedó para el recuerdo un partido entre Machado y Durán. Y en esta ocasión se repitió, aunque con distinto resultado. Y es que el catalán se impuso por 3-2. En el set definitivo, ambos jugadores llegaron con empate a 6. A partir de ahí, el ilerdense tomó una ligera ventaja y la concretó con 11-8.

El Cajasur estaba contra las cuerdas, acorralado. Y de nuevo se echó en los brazos de Diogo Carvalho. Concretamente, en su derecha, considerada una de las mejores de Europa. Y lo demostró “sacando” de la pista a su compatriota Monteiro. Ganó por un inapelable 3-0.

Un empate que era algo más. El 2-2 en el marcador era también un 10-8 en sets. Por lo tanto, Gardos pudo resolver la semifinal con un 3-0 o un 3-1 ante Marc Durán. Y Gardos no dio opción a Durán. Siempre por delante y sacando golpes maestros de su repertorio. Aunque lo cierto es que le costó cerrar el partido, ya que Durán se “agarró” a la mesa malogrando hasta cuatro bolas de partido. Al final, un 3-0 con sabor a victoria.

El marcador rezaba un 3-2 en el global y un 13-8 en sets, que hacía inalcanzable el Cajasur para el Borges. Quedaba la última contienda con Machado y Brodd como protagonistas. Con todo resuelto, se vio un duelo tan igualado como en los primeros compases del partido. Ganó el jugador del Borges cumpliendo con el expediente 3-1. Machado se quedó con la derrota dulce de un empate que tiene sabor a victoria. Mañana, a por la séptima Liga.