“Seguro que nos vamos a divertir”

Luis Enrique ha sido anunciado como nuevo seleccionador español. Tras su etapa en el FC Barcelona, vuelve a los banquillos y debuta con una selección. Firmará contrato hasta la Eurocopa 2020. La polémica está asegurada.

Época de cambios. En año de competiciones internacionales, es algo habitual que las selecciones cambien de entrenadores, dependiendo de los resultados obtenidos en las competiciones. En nuestro caso, los cambios empezaron antes de lo normal, ya que Rubiales decidió prescindir de Lopetegui por comunicar su incorporación al Real Madrid tras el Mundial. Al final, el técnico vasco, desgraciadamente, pudo incorporarse antes de tiempo al Real Madrid, y España sería noticia en todo el mundo. Fernando Hierro cogería las riendas y el ridículo estaba garantizado: eliminados en Octavos de final tras perder ante una débil Rusia en tanda de penaltis.

C7298854-09B4-4B97-BBFE-05842F43C1DFUna selección hundida, criticada por todo un país y un vestuario muy dividido, necesitado de mano dura, tras los diferentes vaivenes en los últimos tiempos. Para ello, Rubiales ha decidido dar un giro en la dirección deportiva, con la incorporación de José Molina. Y la incorporación de Luis Enrique como nuevo seleccionador español. Sí, Luis Enrique. El ex técnico azulgrana dirigirá al combinado nacional. Como si de una venganza de Rubiales hacia el Real Madrid se tratase, pero polémicas a parte, se trata de una apuesta tan fuerte como arriesgada de cara al futuro de la selección española.

Tras Del Bosque, Lopetegui, Hierro… se terminó la mano blanda y el sobrepoder de los futbolistas. Esperemos que también se acaben las concentraciones sin sentido o las posesiones largas de balón sin finalización. Aunque eso se verá con el tiempo. Sin duda, se trata de un personaje que no dejará a nadie indiferente. Como futbolista fue polémico dentro y fuera del terreno de juego, y ahora en los banquillos no iba a ser menos. Atrás queda el enfrentamiento ante Totti que le costó entrar con mal pie a la Roma y, a la postre, con su salida del club italiano. En el Celta, conseguiría unos resultados magníficos, pero sobre todo una identidad de equipo muy definida, encontrando el equilibrio que no consiguió en la Roma. Y, en su último equipo, el FC Barcelona, consiguió el triplete y muchas victorias y triunfos, aunque con un desgaste enorme que le llevó posteriormente a tomarse un respiro antes de retomar nuevos retos, como en el que se encuentra inmerso actualmente.

Luis Enrique destaca por su gran carácter, algo muy necesario en la situación actual de la selección. Aunque a veces demasiado, como el caso de Anoeta, dejando a las estrellas culés en el banquillo. En aquella época, los pesos pesados del equipo no estaban muy contentos con su forma de llevar el equipo e incluso se especuló con la salida del técnico. Sin embargo, la relación cambiaría y en junio, se celebraría el triplete en el Camp Nou. Nunca sabremos cual de las dos partes cedió (o si las dos), pero Luis Enrique fue más inteligente para conseguir el 100% de su equipo en el tramo fundamental de la temporada.

Ahora en la selección, veremos si su gran carácter sirve para poner disciplina y autoridad en un vestuario en el que ambos conceptos brillan por su ausencia. El no verse a diario puede ser una baza que juegue a favor de Luis Enrique, ya que ese desgaste que ha provocado en sus equipos puede verse muy disminuido. Por lo que veremos en el futuro cómo encaja en un vestuario donde hay varios madridistas, con los que tuvo sus más y sus menos. Deberán dejar a un lado su rivalidad deportiva, en busca de lo mejor para la selección. Un pilar fundamental puede ser la figura de Gerard Piqué, personaje con mucho peso en el vestuario de la selección y, a su vez, con muy buena relación con Luis Enrique (en lo profesional). Tras la salida del técnico del FC Barcelona, el central azulgrana alabó su labor en la entidad, agradeciéndole el haber conseguido motivarlo nuevamente para seguir ganando en el club de sus vidas.

C3A53F56-E3B8-4026-BB18-339150530F15.jpegPero, además de la gestión del grupo, será muy interesante ver la propuesta futbolística de Luis Enrique al frente de la selección. Después de varios años del famoso “tiki taka”, en el Mundial, se apostó por Diego Costa y un pequeño cambio, con la intención de ser más verticales. Intención porque en la práctica, fue un auténtico desastre. Veremos si Luis Enrique es capaz de proponer una idea e implantar algo parecido a lo que hizo en el FC Barcelona, equipo con mismas ideas pero que el técnico consiguió entremezclar con mayor solidez defensiva, basado en un equilibrio constante, sin renunciar a ningún estilo. Siempre buscando lo mejor en cada momento y lo que mejor se adapte a sus jugadores.

En definitiva, una apuesta arriesgada y firme por un técnico, cuya relación con la prensa nunca fue fácil, marcado por la polémica y que veremos si sigue con la misma tendencia, al frente de la selección española. Luis Aragonés, de perfil parecido, ya consiguió colocar la piedra de la época gloriosa de la Roja. Lo que sin duda está claro es que, tal y como ha dicho Luis Enrique en sus últimas declaraciones… “nos vamos a divertir”.

Creado por Sergio Varo (@srgvaro)

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.