En la NBA, cada vez es más frecuente que los equipos basen su juego en lanzar de tres, una realidad que ha obligado a muchos interiores a salir de la pintura y buscar tiros abiertos. Un paradigma de esta transformación es Brook López, un pívot de 2,13 que en la actualidad anota más triples que canastas de dos.

El pasado 12 de noviembre, Brook López, pívot de los Bucks, lograba anotar 8 triples frente a Denver Nuggets, quedándose tan sólo a dos triples de igualar el record de la franquicia, que ostenta Ray Allen. El dato quizás no parezca muy llamativo en una NBA donde cada jornada hay  jugadores que pueden anotar más de cinco triples, sin embargo si tenemos en cuenta que en sus primeras ocho temporadas en la NBA Brook López sólo anotó tres triples, podemos decir que su actuación es realmente asombrosa.

Si analizamos la carrera de Brook López, podemos observar que en sus primeras temporadas en los Nets, era un pívot de perfil “clásico” que destacaba por sus buenos movimientos en el poste y su capacidad para jugar de espaldas al aro. Buen anotador, se movía en torno a los 18-20 puntos por partido y fue seleccionado en 2013 para jugar en el All-Star. Sin embargo, a partir de su noveno año en la NBA, se puede apreciar un cambio drástico en su forma juego, en consonancia con un campeonato donde cada vez los equipos lanzaban más triples. Y si revisamos sus estadísticas, podemos apreciar como en la temporada 2016-2017, Brook López anota 134 triples con un porcentaje de 34,6%, y como en la siguiente campaña, en las filas de los Lakers, anota 112 triples con 34,5% de acierto, unos números realmente buenos para un pívot de sus características.

El mal rendimiento de los Lakers durante aquel campeonato, originó que Brook López pasara desapercibido para muchos equipos. Pero los Bucks decidieron contratarle y de momento, la decisión ha sido todo un acierto para una de las franquicias de moda en la NBA, donde su técnico, Mike Budenholzer, suele utilizarle para obligar a los pívots rivales a alejarse de la pintura, un hecho que permite a Giannis Antetokoumpo tener mucho más espacio para castigar a sus rivales con sus mates y entradas a canasta.

AUTOR: NBA.com

Sorprende sin duda, la metamorfosis de Brook López, que en la presente temporada ha anotado más tiros de tres (76) que de dos (50) pese a medir 2,13 y tener grandes fundamentos jugando cerca del aro. En la actualidad, es el 15º jugador con más triples convertidos en la liga y el 14º que más ha lanzado. Atrás quedó aquella época en la que la totalidad de sus lanzamientos eran de dos y en las que fundamenta su juego en anotar desde la pintura; si bien como contrapunto negativo, hay que decir que el pasado mes de Noviembre batió el record histórico de triples fallados por un jugador durante un partido, con 0 de 12, y que en la actualidad, es la temporada en la que menos rebotea.

Nos guste o no, en el baloncesto actual cada vez es más frecuente que los pívots abandonen la zona en busca de tiros abiertos. Es tal vez lo que demanda una nueva forma de juego alabada por muchos y denostada por otros, en el sentido de que tirar de tres sin una buena selección de tiro termina por convertir muchos partidos de la NBA en un correcalles donde en muchas ocasiones, se desperdician los buenos fundamentos en la pintura de jugadores como Brook López, a quienes se les obliga a convertirse en tiradores de larga distancia. Un interesante debate donde como siempre, la razón la tendrán los resultados, que es lo manda en el mundo del deporte.

Creado por Rafael Roldán