Nacida en la Costa del Sol. Fuengirola ha sido refugio y testigo de la lucha constante de Amanda Chenoll. En apenas 16 años, la deportista malagueña ha vivido una montaña rusa en su vida deportiva, que ahora vislumbra un nuevo reto gracias a la ayuda e implicación de la Real Federación Española de Tenis de Mesa.

Amanda cayó al vacío tras acariciar su sueño con la yema de los dedos. Llegó a entrenar con la Selección Española paralímpica. Acudió a concentraciones. Estuvo en la rueda del más alto nivel paralímpico, incluso acudió al PTT Spanish Open, donde pasó su clasificación, pero aquel correo en 2015 la frenó. Y su vida cambió por completo.

De estar dentro del equipo femenino español, pasó a la nada. Su discapacidad no se aceptó dentro de los parámetros internacionales y todos los planes de futuro desaparecieron de un plumazo.

El apoyo de la Real Federación Española de Tenis de Mesa

Fue un duro golpe para una pequeña deportista de apenas 11 años. Sin embargo, el mayor apoyo estuvo siempre ahí. La Real Federación Española de Tenis de Mesa mantuvo su ilusión y continuó al lado de la deportista. Permaneció buscando la manera de que aquella niña pudiese seguir peleando por su sueño, y representar a España en competiciones internacionales.

Se dejó pasar un tiempo. Y después se valoraron todas las posibilidades. Hasta que un día llegó la más extraña de todas. Con una cuerda atada, y convencido que su pequeña era zurda, Jesús, su padre, consiguió fijar la raqueta en su brazo izquierdo para probar. Y el primer entrenamiento fue impresionante. Tanto que lo primero fue llamar a la federación española para explicarlo. “Hemos dado con la clave. Es zurda y podría jugar con algún artilugio para adaptar la pala”, explicó Jesús.

Su estilo era mucho más natural que con la derecha, se veía que la jugadora podía defenderse. Porque, pese a estar jugando con una raqueta atada con una cuerda al brazo, las sensaciones eran buenas. Hasta que llegó el día.

En la siguiente concentración paralímpica, la federación, como venía haciendo habitualmente, volvió a contar con Amanda. Una vez más. En esta ocasión un rayo de luz parecía asomar por las rendijas de la sala de entrenamiento. Todos los automatismos debían cambiar porque pasaba de jugar con la mano derecha a hacerlo con la izquierda, pero había ese rayo de esperanza que la dibujó una sonrisa.

La federación española consiguió financiar el proyecto

La RFETM continuó trabajando junto a Amanda Chenoll y su familia para encontrar la mejor solución. La búsqueda les llevó en 2018 al sur de Madrid. En Getafe, una clínica especializada en ortesis -Ortosur-, adaptó su brazo izquierdo perfectamente a la raqueta de tenis de mesa. El esfuerzo de la federación española se incrementó aún más para lograr financiar esta ortesis. Se encontraron los apoyos necesarios en el Consejo Superior de Deportes para poder invertir en el futuro de una deportista con mucha proyección de futuro.

Desde entonces, Amanda trabaja diariamente para adaptarse a los nuevos automatismos, olvidando los anteriores. Ya ha participado en diversos campeonatos nacionales con la nueva ortesis, proclamándose campeona en Clase 10 y Open femenino en el Campeonato de España en Tarragona. Y ha podido representar a España en el PTT Spanish Open 2019, clasificada en Clase 8. Un sueño hecho realidad para la joven atleta, que ya mira la temporada 2020-21 con optimismo e ilusión.

La próxima temporada será clave en la vida de Amanda Chenoll, quien comenzará a jugar exclusivamente con esa zurda de esperanza para el tenis de mesa español.