Análisis Real Madrid-PSG

Hoy se celebra la ida de octavos de final de la Champions League para Real Madrid y Paris Saint Germain, uno de los partidos más importantes hasta la fecha para ambos conjuntos. Estos dos equipos comparten una forma de jugar parecida, les encanta salir al contragolpe y los dos se caracterizan por atacar mejor que defender.

Real Madrid 

En el bando local, el Real Madrid es un conjunto que en la presente campaña no está haciendo disfrutar a su afición ni con su juego ni mucho menos con sus resultados. Los blancos se encuentran a diecisiete puntos del líder en la temporada regular y en Copa del Rey acabaron eliminados en cuartos de final ante el Leganés tras sufrir una remontada. Tras continuos varapalos, el club se centra solo en su competición fetiche, la Champions League. Es la única bala que le queda al club tras tener pocas opciones en liga y estar eliminados en Copa.

El conjunto de Chamartín es un equipo que no le importa renunciar a la posesión, pues una de sus armas más temidas es el contragolpe ya que cuenta con jugadores rápidos como Cristiano o Bale en la banda y jugadores capaces de hacer desplazamientos largos y medidos como son Modric y Kross. Este año, el equipo está recurriendo mucho a los centros laterales como forma de desatascar las defensas tan cerradas que les suelen plantear sus rivales ante la diferencia de plantilla. Incluso algunos jugadores que no serán de la partida en esta bonita noche, como Lucas Vázquez, también es un jugador que suele salir a intentar revolucionar los partidos que se le atragantan al Madrid aprovechando la velocidad que tiene por banda y el sacrifico que siempre pone cuando sale al terreno de juego. El esquema de juego que pone en baza el Madrid cuando tiene todos sus jugadores disponibles es un 4-3-3 con dos extremos muy abiertos y con Benzema en el centro ofreciéndose a jugar con estos extremos e incluso con algunos jugadores del centro del campo.

Uno de los problemas más destacados que tiene el conjunto de Zidane es la defensa. Este ño, ninguno delos laterales está funcionando y los centrales tampoco están muy acertados. De hecho, Marcelo está en su peor nivel desde que llegó al Real Madrid y Carvajal no ha encontrado su mejor versión esta temporada. A pesar de estos despistes en defensa, son de la confianza del entrenado ya que ayudan mucho en ataque y le dan velocidad al juego del Madrid. Ante la baja de Carvajal, Nacho tendrá que actuar de lateral, un jugador que siempre cumple aunque en ataque no da lo que puede ofrecer Carvajal. Los centrales serán Sergio Ramos y Varane. Ninguno de los dos está a su mejor nivel aunque el camero en este tipo de partidos suele ser un seguro de vida. Por su parte, el central francés, viene cuajando partidos muy pobres y no está acertado ni en el juego aéreo ni al corte.

Por último, Zidane está demostrando esta temporada que no tiene mano con los cambios. En muchos de los partidos ha echado al equipo atrás y le ha costado más de una desgracia. Además, en algunos partidos que no tenía el equipo ganado ha retirado a hombres muy importantes del equipo como Modric, que han hecho que el equipo juegue algo peor y que no consiguiese ganar el encuentro. Algunos de los cambios son muy predecibles y un tanto inefectivos, de hecho, suelen jugar los mismos catorce jugadores y los dos jugadores que más salen después de empezar en el banquillo son Lucas Vázquez e Isco.
fuente: As

PSG

El París Saint Germain (PSG) arriba a la Casa Blanca en un contexto totalmente diferente que el de su rival merengue. El conjunto parisino está destrozando futbolísticamente a cada uno de sus rivales en la Ligue 1, mientras que en Champions League deja serias dudas en cada una de sus participaciones. El técnico del club galo, Unai Emery, no quiere que le ocurra como en la eliminatoria del año pasado ante el FC Barcelona, en la que el club culé, remontó un 4 – 0 en contra. El entrenador español ha comentado que ha sacado muchas lecciones de ese partido. «Quizás la preparación empezó en aquel encuentro ante el Barcelona, y de las circunstancias en que las cosas salen mal, ya que ahí es cuando se aprenden muchas cosas», asegura el míster.
El equipo parisino saldrá con una formación táctica 4 – 3 -3 ofensiva. El portero es Alphonse Areola. El guardameta francés genera serias dudas al máximo nivel. El galo es un futbolista muy prometedor, que aúna grandes intervenciones con errores groseros. Se le busca sustituto, y el colchonero Jan Oblak puede ocupar el año que viene su lugar como titular. El club francés juega con dos carrileros, como lo son Daniel Alves y Layvin Kurzawa. Los laterales tienen un gran recorrido y una gran profundidad para ofrecer un mayor número de opciones atacantes a Kylian Mbappé y a Neymar. En el centro de la defensa permanecen los brasileños Marquinhos y Thiago Silva. Ambos futbolistas son como la noche y el día. Marquinhos es pura corpulencia y fuerza. Gana los duelos individuales cuerpeando y aplastando a los rivales. En cambio, Silva es plena finura y delicadeza. Posee una gran técnica, que le permite sacar el balón jugado desde atrás con una excesiva limpieza, por lo que destaca por ser muy expeditivo.
 El técnico vasco tiene un gran quebradero de cabeza. Emery tiene serias dudas sobre a quién poner en la posición de 5. Lo normal es que ese puesto estuviera ostentado por el brasileño Thiago Motta. El pivote defensivo confiere equilibrio al once. Posee un gran poderío físico y una ilimitada capacidad pulmonar. Asimismo guarda la posición perfectamente y logra que un equipo tan ofensivo como el PSG no se parta en dos. El problema es que el cariocaestá lesionado. A lo largo de la campaña, su puesto ha sido cubierto por Giovani Lo Celso. El futbolista jugaba de mediapunta ofensivo en Rosario Central, pero Emery lo ha reconvertido a mediocentro posicional. Ante la falta de efectivos y dado que el club parisino tiene un total dominio y control de la posesión a lo largo de los partidos, el técnico vasco ha optado por utilizar en esa posición al rosarino. El míster se ha adaptado perfectamente a las condiciones y a las características de su plantilla para darle el manejo y la sostenibilidad del equipo a un gran jugador técnico, que además posee un gran acierto en el pase y una portentosa visión de juego. En este caso, ha prevalecido la calidad de Lo Celso a la fiereza y consistencia táctica de Motta. Aún así, el entrenador español otorga una gran libertad de movimientos a sus tres centrocampistas, por lo que no es raro que intercambien sus posiciones.
Sin embargo, el PSG ha fichado a Lass Diarra durante este mercado invernal para cubrir la ausencia del brasileño. El galo es un futbolista muy similar a Motta. Un jugador posicional que se encarga de cortar balones y de sostener la columna vertebral del equipo parisino. Diarra viene de desvincularse del Al Jazira emiratí, por lo que sus condiciones físicas son un enigma. El galo viene de una liga muy poco competitiva, pero el club francés tenía grandes referencias suyas, tras su gran campaña con el Olympique de Marsella hace dos años. Diarra es una apuesta personal del PSG, tras ceder a Grzegorz Krychowiak en Inglaterra y después de desprenderse de Blaise Matuidi, que se fue este verano al fútbol italiano.

En el interior izquierdo está Adrien Rabiot. El galo es un jugador con una gran técnica y con una visión de juego descomunal. Ofrece un variado repertorio de pases a la espalda de la defensa contraria. El problema de Rabiot es su escaso bagaje defensivo, que ya quedó demostrado en la eliminatoria ante el Barcelona del año pasado. En el interior derecho está Marco Verratti. El italiano es más aguerrido que Rabiot. Se encarga de presionar el juego del rival, y sí que realiza coberturas defensivas. Ejerce una alta presión y establece continuas conducciones hacia el interior del campo, con el objetivo de proporcionar pases al hueco hacia los delanteros. Es un jugador con una gran capacidad táctica, y una técnica muy depurada.
En la delantera va a estar Edinson Cavani. El uruguayo es un cazagoles y un rematador excelso. Cualquier pelota que le envíen la remata a gol. Es un killer, que lleva 21 goles en 23 encuentros en la Ligue 1 francesa. En el extremo izquierdo está Neymar. El brasileño es pura magia y pondrá en problemas con su desborde a la defensa madridista. El extremo derecho está ocupado por Mbappé. El francés alberga potencia y velocidad. Si la defensa del Real Madrid le da espacios, puede ocasionar serios destrozos a la zaga blanca.  

Por Fran Díaz (@frandiaz4) y Eduardo Acín (@eduardoacngarcs)

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