Una Copa para romper la sequía valenciana.

Tras once años sin ganar en esta comeptición, el Valencia C.F. se alzó con la victoria en un partido que comenzó a favor del Valencia, pero que se puso cuesta arriba en muchos momentos.

Los valencianos, comenzaron marcando en el Benito Villamarin, en el minuto 21, cuando Kevin Gameiro enviaba el esférico al fondo de la red. Apenas diez minutos después, en el minuto 33´ Rodrigo Moreno, aumentaba las distancias ante un Barcelona que no opuso casi resistencia.

Pese a los 26 tiros, 8 de ellos a puerta de los azulgranas, frente a los 8 tiros del Valencia, los de Marcelino, tuvieron esa suerte y constancia necesaria que los llevo a levantar la Copa el Rey.

Messi, desaparecido durante casi todo el encuentro, marcó en el minuto 73, poniendo la esperanza de los valencianos en la cuerda floja, aunque finalmente se alzaran con el titulo.

Es la primera final que el Barça pierde habiendo marcado Messi.

Unas protestas acalladas al grito de “Viva España”

Lo que prometía ser una noche de protestas independentistas, como viene ocurriendo en las ultimas ocasiones en las que el Barça ha disputado esta final,  se truncó con la victoria del Valencia y la euforia de los hinchas del club. Los aficionados del Valencia, combatieron los silbidos y pitos hacia el Rey con el grito “!Que viva España!”. El Betis, organizador de esta final, trato de subir el volumen del himno español, aunque fue silenciado unos segundos, dejando oír los pitos de los independentistas.

Además, frente a las esteladas que desplegaron en la grada blaugrana, aparecieron multitud de banderas españolas en la grada valenciana.

Cabe destacar la superioridad numérica de los valencianos frente a los aficionados barcelonistas, y que pese a los disturbios que se esperaban no se registraron incidencias importantes.

Artículo publicado por Cristina Gómez