93 años dedicados al deporte. Así es la gimnasta más longeva del mundo.

Johanna Quaas

La historia de Johanna Quaas

Nació en Alemania, en 1925 y ha dedicado toda su vida al deporte, y aún hoy con 93 años continúa dejando asombrados a todos aquel que la ve, incluido la gran gimnasta olímpica Simona Biles.

Quaas, comenzó a entrenar con 9 años y 31 años después se casó con un entrenador, de quien adquirió su apellido. Hasta el dia de hoy, ha continuado dando clases, tanto como aprendiz como profesora de educación física.

Sin embargo, no pudo participar en los Juegos Olímpicos debido a la segunda Guerra Mundial, ya que se paralizaron desde 1936 hasta 1948.

Pero a ella no le importó, y continuó entrenando a atletas de alto rendimiento, como por ejemplo DixStolz o FelgnerWunder, dos grandes atletas olímpicos.

Un récord Guinness, que sigue batiendo día a día.

Ya en el 2012, fue registrada en el libro mundial como la gimnasta más longeva del planeta. Hoy, en 2019, sigue batiendo su propio récord, con una agilidad que muchos con 50 años menos quisieran tener.

A sus 93 años, Johanna, parece estar en plena forma, siendo capaz de hacer equilibrios, sostenerse en el aire o realizar estupendos ejercicios sobre las barras paralelas, que es la modalidad preferida de esta gran gimnasta.

Tal y como ella afirma, el secreto de su gran agilidad, reside en una alimentación equilibrada, no comer ni mucho ni poco y sobre todo, mucha verdura.

¿Hay edad para el deporte?

Lo cierto es que este caso no es tan aislado como parece, ya que numerosos deportistas han logrado ser los más longevos del mundo en su especialidad.

Robert Marchand, consiguió hace dos años hacer más de 26km en una hora en bicicleta, cuando tenía nada más y nada menos que 103 años.

Otro ejemplo de ellos es Olga Kotello, que comenzó a practicar deporte con 77 años y desde entonces ha batido 25 récord y ha ganado más de 500 medallas. También es el caso de Madonna Burner, apodada “la monja de hierro” que a sus 85 años ha completado 325 triatlones y 45 ironman.

En definitiva, podemos afirmar que el deporte no es cosa de edad, y que no existe una edad límite para empezar a practicar cualquier tipo de deporte y para superar todos los récord ante el asombro del mundo.

Deja un comentario