Rayo Vallecano-Albacete y Sevilla-Betis inauguran la vuelta al fútbol, dando comienzo a la disputa de las jornadas restantes de Primera y Segunda División.

Tras un parón que ha durado, los aficionados españoles tendrán de vuelta La Liga. En un calendario impropio, adaptado por las circunstancias, los equipos de primera y segunda división retoman la temporada 2019-2020, con muchas cosas que concretar.

Los encargados de debutar en el nuevo contexto serán Rayo Vallecano y Albacete, que el disputarán los 45 minutos correspondientes al segundo tiempo del encuentro suspendido por los gritos a Zozulya, hace ya casi seis meses (15 de diciembre de 2019).

A nivel competitivo, en Segunda División está todo por decidir. En total restan 11 partidos para decidir los dos ascensos directos a Primera, los equipos que jugarán el play-off para subir de categoría y los cuatro equipos que acabarán por descender a Segunda División B.

Cádiz y Zaragoza son los dos principales candidatos al ascenso directo, mientras que la pelea por las cuatro plazas de playoff ya que, desde el tercero, Almería, al noveno hay siete equipos en apenas 9 puntos, quedando aún 33 por disputarse. Sin embargo, el Alcorcón no debe descuidar la zona baja, ya que le separan escasos 5 puntos con el Deportivo de A Coruña que ocupa la última plaza de descenso. El farollilo rojo, el Racing, cuenta 28 puntos y deberá sumar para escapar de un descenso a Segunda B, categoría a la que ascendió la temporada pasada.

En Primera División la vuelta será en Sevilla por todo lo alto. Sevilla y Betis disputarán en el Sánchez Pizjuán (vacío eso sí) el derbi de la ciudad. Al igual que en Segunda, quedan 11 jornadas por disputarse. En este caso y como viene siendo habitual, F.C. Barcelona y Real Madrid pelearán por el título, siendo la pelea por puestos europeos (2 de Champions League y 2 de Europa League) lo más interesante. Por abajo, la huida del descenso involucrará a los equipos que ocupan las tres últimas plazas de la clasificación (Mallorca, Leganés y Espanyol) y a otros como Celta o Eibar.

Vuelve el fútbol casi tres meses después y lo hace con limitaciones de público y con la duda sobre cómo responderá el físico de los futbolistas a la inactividad y las altas temperaturas, pero con muchas cosas por definir y mucha emoción por vivir.