Bruno Soriano, capitán y leyenda del Villarreal, que no jugaba desde la temporada 16/17, tuvo ayer un regreso inesperado a la Liga Santander en el partido que enfrentaba a su equipo contra el Sevilla.

El pasado lunes 22 de junio el submarino amarillo recibía en el estadio de la Cerámica a un Sevilla que va lanzado a por una plaza Champions. El choque se preveía como un auténtico partidazo, debido a las aspiraciones europeas por parte de ambos equipos y al buen estado de forma con el que los dos conjuntos afrontanban el encuentro.

El partido empezó muy bien para el Villarreal ya que supo resistir las llegadas iniciales del Sevilla, fue en el minuto 18 cuando Paco Alcacer cazaba un rechace de Vaclick después de un tiro de Zambo Anguissa, colocando de esa forma el 1-0 a favor de los locales. El Sevilla se vio obligado a remar a contracorriente, y el minuto 39 Sergio Escudero soltaba un zapatazo desde fuera del área para batir a Sergio Asenjo y colocar la igualada en el marcador. Parecía que sería así como llegarían al descanso, pero en un córner botado poco antes, Pau Torres aprovechaba la benevolencia de la zaga sevillista para rematar libre de marca y volver a poner a los suyos por delante. El Villarreal conseguía terminar la primera mitad yéndose a los vestuarios con una ventaja mínima de 2-1. Tras la reanudación Julen Lopetegui se olvidó de las rotaciones e introdujo a tres pesos pesados de la plantilla como: Navas, Ocampos Y Munir. Fue entonces cuando el equipo andaluz dio un paso al frente y tomó la iniciativa, disfrutando de varias ocasiones que solo un Sergio Asenjo descomunal pudo impedir. El empate llegaba finalmente en el minuto 63, obra de Munir, que aprovechó un centro de Navas al segundo palo y cruzó la pelota ajustándola al poste para hacer inútil la estirada del arquero.

A pesar del gran partido y de terminar con un marcador atractivo de 2-2, el partido será recordado por otro motivo, quizás uno de los motivos más alegres que se podían esperar, la vuelta de una de las leyendas contemporáneas más importantes del conjunto amarillo, Bruno Soriano.

El eterno capitán saltaba de nuevo a su estadio en el minuto 88, no hubo aplausos del público a causa del estadio vacío, pero todos sus compañeros de profesión sí que le recibieron con una fuerte ovación, además el Villarreal había colgado una pancarta donde se le daba la bienvenida de nuevo.

El centrocampista de 36 años no disputaba un partido desde el 21 de mayo de 2017 a causa de, desde entonces han transcurrido la friolera de 1.128 días llenos de trabajo y sufrimiento. El propio jugador comentó, visiblemente emocionado, en una entrevista tras el partido que: “Después de tanto tiempo trabajando, esto es muy importante para mí. Ahora solo quiero intentar ayudar al equipo todo lo que pueda en lo que resta de temporada”, también se acordaba de las personas que le han apoyada en este difícil viaje: “He imaginado este día muchas veces y esto es una alegría muy grande para la gente que me ha ayudado en el club, la afición, mi familia y mi novia. Todos han estado conmigo”.

Estuvo, como es lógico, falto de ritmo, pero la mejor noticia fue lo que afirmó sobre el estado de la lesión, ya que tras volver a jugar no sintió “ninguna molestia”. Aunque Bruno había “pensado muchas veces en tirar la toalla” por suerte para el mundo del fútbol no lo ha hecho y a buen seguro que aún le quedan muchos minutos por delante. ¡Bienvenido de nuevo Bruno!