La Junta de Andalucía autoriza el protocolo a la RFAF. Se podrá entrenar en todo fútbol base y amateur, pero no se podrá jugar partidos amistosos en fútbol aficionado por ahora.

La Real Federación Andaluza de Fútbol ha informado este viernes de que ha recibido la aprobación desde la Junta de Andalucía al protocolo que propusieron. De esta forma, la RFAF autoriza desde hoy los entrenamientos con un máximo de 25 deportistas, aunque recalcan claramente que no se autorizan los partidos amistosos hasta nuevo aviso.

De esta forma, el fútbol base andaluz ve más cerca la vuelta a los terrenos de juego, tras el mensaje hace apenas una semana de la propia RFAF en la que desautorizaba cualquier práctica deportiva. El protocolo se encuentra disponible en la propia página web de la RFAF, el cual trae las diferentes normas que deberán llevar a cabo los clubes para poder permitir la vuelta a los entrenamientos.

A parte de que se permitirá un máximo de 25 deportistas en el entrenamiento, cabe destacar que los clubes deberán remitir el listado de los deportistas de cada equipo a la delegación pertinente con la suficiente antelación. Por lo tanto, el protocolo exige que los grupos de entrenamientos sean siempre los mismos, limitando así el contacto entre deportistas para prevenir por un posible positivo de Covid19 en el futuro.

Por otro lado, la asistencia de aficionados a los entrenamientos queda prohibido por el protocolo aprobado, si bien deja una posible opción a la entrada de un adulto en aquellos casos cuyos deportistas sean menores de edad. Eso sí, siempre con mascarilla y no entrando en el área deportiva propiamente dicha, es decir, deberán quedarse en la grada sin entrar al terreno de juego.

Además, como es de esperar, se busca que haya el mínimo contacto posible, así como llevar a cabo un limpiado de manos todas las veces posibles. En resumen, cada día más cerca de que el fútbol base vuelva a su actividad y los deportistas puedan volver a disfrutar del fútbol y preparar la próxima temporada.

Pulse aquí y podrás ver el protocolo íntegro