La riqueza de Jürgen KLOPP

Hablar de Klopp es hablar de un sinfín de variantes tácticas, tanto defensivas como ofensivas.
Los equipos del alemán son conocidos por su intensidad y por su juego en equipo. Sus jugadores están perfectamente acompasados, lo que hace que, sin ser los mejores (no por ello quiere decir que sean malos), sean capaces de plantar cara a los mejores, por el simple hecho de jugar en equipo.


No es casualidad que la primera derrota del City de Pep Guardiola, tuviese lugar en Anfield. 


Los equipos de Pep se caracterizan por el juego asociativo por el carril del central, donde acumula la mayor parte de sus jugadores. Sin embargo, los equipos de Klopp se caracterizan por la velocidad en el juego, a pocos toques, y a poder ser, por banda, evitando el centro. 


El alemán planeó una trampa, y el City cayó en ella. Klopp diseñó un “sencillo” plan. Llenar el medio del campo de jugadores, para obligar al City a jugar por las bandas. 



Aquí podemos ver como el Liverpool, en presión adelantada, acumula gente para tapar a los ejes del Man. City, para evitar salida limpia de balón. A la vez, los dos puntas buscan que los centrales tampoco sean capaces de llevar a cabo esa misión. Salah se ocupa de central con balón y Firmino orienta la presión para negarle a volver por el mismo lado. Y no es casualidad que esté negando la vuelta del balón a Stones, el central mejor dotado técnicamente y con mejor visión de juego. Con esta presión llegaron 3 de los 4 goles. Robo a pocos metros de la portería, y con la velocidad de sus jugadores matar al City en tan sólo segundos.



También podemos ver como es capaz de llevar a cabo la misma función en campo propio. Los hombres encargados de jugar el balón están completamente cubiertos por esas dos líneas, y cómo al hombre de balón le hacen un 2×1 para obligar a jugar atrás. 

Y aquí observamos lo mismo, pero cuando el central tiene opción de sacar limpio el balón. En este caso, Klopp establece líneas en vertical, horizontal y diagonal, para obligar a jugar por banda, y a la vez, como se ve, tener a sus ejes (Fernandinho, Gündoğan y De Bruyne) cubiertos y totalmente aislados al otro lado del campo donde se está jugando el balón.

Por lo tanto, Klopp tenía una misión: anular la virtud del rival, que es jugar por el centro y obilgarles a jugar como NO le gusta a hacer a Guardiola, con balones en largo. 

Klopp es un estratega nato, con un sinfín de recursos tácticos y no es casualidad que, allá donde esté, sea capaz de plantar cara a los mejores, con menos recursos. Ya lo hizo con el BVB en Alemania.

@pgasparlasanta

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