Emperador Marcelino

En el tiempo que lleva en el conjunto ché, lo ha cambiado por completo en todos los aspectos. De pasar de un equipo mediocre a un grupo competitivo y volver a disputarse entre los más grandes del panorama nacional.

Autor: LaLiga

Notable alto. Podría ser la nota que ponemos a Marcelino García Toral en su primer tramo al mando del buque valencianista. Tras su paso por el eterno rival, el Villarreal, con una salida más que extraña, se tomó un tiempo de respiro, el cual a la vista está que le vino bastante bien. Estamos ante un entrenador que ya es conocido por grandes hazañas, y si no, que se lo digan a los aficionados del Recreativo de Huelva, que todavía anhelan aquellos tiempos en los que se miraban de tú a tú con los grandes de primera.

Pero no solo triunfó por Huelva, y es que en el Racing de Santander es adorado e idolatrado allá por donde va. Artífice de la única presencia del club cántabro en Europa, clasificó al Racing para la Europa League, además de disputar una semifinal de Copa del Rey. Ya en una segunda etapa, consiguió salvar al equipo del que parecía un más que claro descenso a la Segunda División, pero Marcelino los volvió a salvar. También será recordado en Zaragoza por volverlos a llevar a la Primera División. Aunque donde no será bien recordado fue en Sevilla, su punto negro en la amplia y exitosa carrera que lleva en los banquillos. A mitad de temporada fue cesado por malos resultados, aunque bien es sabido la dificultad de Nervión para los entrenadores.


La última experiencia la tuvo con el Villarreal, con el que realizó un trabajo extraordinario (lo llevó a semifinales de Europa League, cayendo ante el Liverpool) pero su fuerte carácter, mezclado por motivos más que llamativos, le hizo salir del submarino amarillo, el cual no ha vuelto a llegar al mismo nivel desde su salida, lo cual seguramente haga que estén arrepentidos de su salida. Y más aún, viendo lo que está consiguiendo en la acera de en frente.

En la temporada 2017/18 se hace cargo de un Valencia hundido, cuyo objetivo anterior no pasó de la salvación de la categoría. Una afición desilusionada, exigiendo la salida de Lim y toda su junta directiva, ya que veían el fin de un conjunto histórico. Sin embargo, en pocos meses Marcelino fue capaz, una vez más, de darle la vuelta a la tortilla. Deshaciéndose de jugadores innecesarios, y bajo una identidad bien definida, embarcó en un apasionante proyecto deportivo. El trabajo y la intensidad no se negocia, y en poco tiempo se vería respaldado por una afición, que lleva en volandas al equipo.

Bajo su sistema 1-4-4-2, se ve un equipo que sabe a lo que juega, sabe lo que hay que hacer en cada momento, y que compite a cualquier equipo, algo que se echaba de menos por Mestalla últimamente. Además, la buena racha de resultados con la que empezó, enganchó a una afición que siempre ha demostrado estar con su equipo, con poco que den ellos. Y, ahora, que los resultados no están acompañando, después de varias derrotas consecutivas, es cuando más hay que hablar de todo esto. Porque el fútbol no tiene memoria (o si la tiene, es muy corta) y lo que está consiguiendo Marcelino tiene mucho mérito. Cierto es que no juega en Europa, pero está peleando por entrar en la Champions League y ha sido semifinalista de Copa del Rey.

Autor: Fichajes.net

Además, demostró que este Valencia es valiente y que confía en lo que hace. Pese a caer el otro día ante el FC Barcelona en las semifinales de Copa, compitió hasta el final y tras realizar un gran partido en el Camp Nou, mereciendo mucho más, salió valiente en la vuelta y arriesgando ante uno de los mejores equipos del mundo. Se atrevió a cambiar el centro del campo, con un rombo en el que Kondogbia y Coquelin escoltaban a Dani Parejo, mientras que por fuera estaban Zaza y Vietto, con Rodrigo marcando a Busquets y no dejando jugar por dentro al Barça. El resultado: mucha posesión culé pero las ocasiones claras para los locales. Cierto es que el partido acabó cero a dos, pero también es verdad que el gol de Coutinho lo cambió todo, ya que la entrada de Guedes, prevista para un ambiente igualado, sirvió de última esperanza, lo que dificultó el milagro. Algo que pudo estar más cerca, si no es por la parada de Cillessen.


Lo que sí quedó claro es que este Valencia es otro con respecto a los otros años. Que podrá ganar o perder, pero que tiene las ideas muy claras y definidas, y compite ante cualquier equipo, sin miedo y sabiendo usar sus armas. Y el, no único, pero sí mayor culpable de todo esto es, sin lugar a duda, Marcelino García Toral, que ha conseguido resurgir a un grande del fútbol español.

Sergio Varo (@Varo10_CCF)

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