La octava tendrá que esperar

Mala suerte para la selección española de fútbol sala, que tuvo la copa en su poder hasta el último minuto del tiempo reglamentario, y la acabó perdiendo en el último minuto de la prórroga. Su rival, Portugal, jugó un partido muy serio y supo manejar las situaciones de presión mucho mejor que el conjunto español.
Tras la conclusión de la Eurocopa de futbol sala de 2018 podemos afirmar que ha ganado la selección que mejores sensaciones ha ido teniendo durante las distintas fases de la competición. Mientras que Portugal arrasaba tanto en fase de grupos como en cuartos de final, para acabar remontando en semifinales a una selección como Rusia, España sufría para ir eliminando a cada selección que le salía al paso.

fuente: ABC


El campeonato comenzaba con una fase de grupos un poco irregular por parte del combinado español, pues empató a cuatro tantos con Francia y ganó de forma un tanto rácana contra Azerbaiyán (0-1). Aunque las sensaciones no eran del todo buenas, la competición seguía y en cuartos nos esperaba Ucrania, al que también derrotó por la mínima y sin cerrar el partido en ningún momento. Cuando parecía que España había sufrido todo lo que debía, en semifinales se encontró con Kazajistán, una selección que no se dio por vencida hasta los penaltis tras empatar a cinco.

En la final, el conjunto español tenía en frente a un duro oponente, la Portugal de Ricardinho, ese futbolista capaz de hacer poesía con el cuero en sus pies y deleitarnos cada vez que tiene el esférico en su poder. En esta ocasión la mala fortuna en una acción con un compañero de equipo como Pola, hizo que no pudiese terminar el partido. Este mismo comenzó francamente mal para los intereses de la selección, y es que, el astro portugués, adelantaba a Portugal en el primer minuto de juego. Tras una primera parte muy equilibrada en cuanto a ocasiones se refiere, la insistencia de España se veía recompensada en el último minuto de juega de la primera mitad, tras una muy buena jugada, trenzada desde el principio al final. En la segunda parte, las tornas cambiaron. Tras un gran gol de Lin en una jugada ensayada, Portugal empataba en el último minuto para forzar la prórroga. En la prórroga, los portugueses fueron más solventes y tras un doble-penalti en el último suspiro del segundo tiempo, se proclaman campeones de Europa de fútbol sala.

Tras esta victoria, el futbol portugués está de enhorabuena, tanto el sala como el once son campeones de Europa.

Miguelín, héroe y villano

El futbolista internacional del Pozo Murcia, que ha cuajado un buen campeonato cuando ha salido a pista, ha sido el protagonista en varias ocasiones tanto en semifinales como en la final. En la semifinal contra Kazajistán, fue el encargado de disparar una falta sin barrera desde siete metros para dar el pase a la final en la prórroga, pero su disparo acabó en el palo. Al igual, en la final, tuvo la ocasión de poner el 1-3 para España en un doble-penalti, pero el balón volvió a tocar hierro, esta vez el travesaño.


Fran Díaz (@frandiaz4)

Deja un comentario