La gira internacional de la Selección de Euzkadi durante la Guerra Civil

El combinado vasco disputó varios encuentros por todo el mundo con el objetivo de recaudar fondos para la población vasca durante el conflicto, y para lavar la mala imagen que estaba dando del pueblo vasco la propaganda de guerra franquista

 
El 22 de febrero se va a jugar la vuelta de los dieciseisavos de final de la Europa League entre el Athletic de Bilbao y el Spartak de Moscú. El club bilbaíno dejó la eliminatoria muy encarrilada con su victoria (1 – 3) en tierras rusas.
El encuentro que se va a disputar en el estadio de San Mamés me va a servir de hilo conductor, con el objetivo de relatar la fundación y la gira internacional que realizó la Selección de Euzkadi en 1937, durante la Guerra Civil española y para profundizar en el partido que disputó ante el Spartak de Moscú en la capital soviética.
El golpe de Estado efectuado por el dictador Francisco Franco en julio de 1936 no triunfó en la zona del País Vasco, ya que este territorio apoyaba al gobierno democrático configurado en las elecciones de la II República española. Un año después, el lehendakari vasco, José Antonio Aguirre, organizó al ejército vasco, que estaba disgregado en varios grupos armados, con el fin de conferirles una organización militar unitaria, como sí lo era el ejército del bando nacional. Asimismo, con el fin contrarrestar la mala y deplorable imagen exterior que estaba dando la propaganda de guerra franquista sobre el pueblo vasco, Aguirre, que había sido jugador del Athletic de Bilbao, decidió convocar a futbolistas vascos de la Liga Española, para fundar una Selección de Euzkadi con los mejores jugadores vascos de la Primera División española de fútbol, que habían finalizado la campaña 1935/1936, la última liga disputada por culpa de la Guerra Civil.
Fuente: imagen sin derechos
El surgimiento de la Selección de Euzkadi tenía dos propósitos. En primer lugar, realizar una gira futbolística internacional para lavar la imagen del pueblo vasco y para relatar los horrores de la guerra, y en segundo lugar, tratar de recaudar fondos económicos para el gobierno democrático vasco en cada uno de esos encuentros disputados internacionalmente, con el objetivo de abastecer de comida y de transporte a la población y a los niños vascos, para que no les salpicaran las hambrunas y las carestías que estaba provocando el conflicto armado.
La selección estaba formada por los porteros Gregorio Blasco (Athletic Bilbao) y Rafael Egusquiza (Arenas de Guecho). Los defensas eran Serafín Aedo (Betris), Pedro Areso (Barcelona) y Pablo Barcos (Universitario de Deportes. Los centrocampistas eran Leonardo Cilaurren (Athletic Bilbao), José Muguerza (Athletic Bilbao), Pedro Regueiro (Real Madrid),  Roberto Echevarría (Athletic Bilbao), Tomás Aguirre (Nimes) y Enrique Larrinaga (Racing de Santander. Los delanteros eran José Iraragorri (Athletic Bilbao), Emilio Alonso (Real Madrid), Isidro Lángara (Real Oviedo), Luis Regueiro (Real Madrid), Chirri II (sin equipo) José Manuel Urquiola (Athletic de Madrid) y Guillermo Gorostiza (Athletic de Bilbao). El entrenador era Perico Vallana.
El lehendakari vasco vio un gran filón en estos futbolistas humildes, que no provenían de un estrato social muy alto. Aguirre quiso aprovechar la fama internacional de estos jugadores, ya que la gran mayoría de ellos eran internacionales con el combinado nacional durante la etapa de la República. Asimismo, mandarlos de gira era una forma de alejarlos del frente de guerra, para que hicieran algo más por el País Vasco que ser carne de cañón.
Fuente: imagen sin derechos
Los futbolistas salieron de España con mucho rencor y con mucha tristeza. Todos eran muy jóvenes, pero tenían la moral muy alta porque jugaban al fútbol para ayudar a su tierra. Se reunieron en París el 24 de abril de 1937. El primer partido fue el 26 de abril, en el estadio del Parque de Los Príncipes de la ciudad de París contra el Racing Club, actual campeón ese año de la Ligue 1 francesa. La Selección de Euzkadi ganó ese encuentro con contundencia (0 – 3), con un hat – trick del delantero Isidro Lángara. Sin embargo, esta victoria fue la más pírrica de sus vidas deportivas, porque ese mismo día el bando franquista ordenó a la  aviación alemana e italiana  el bombardeó del municipio de Guernica. Ese ataque infame contra la población civil dejó entre 120 y 300 personas fallecidas. Los jugadores de la Selección de Euzkadi estaban desolados y abatidos.
El segundo encuentro por tierras galas se disputó el dos de mayo de 1937 ante el Olympique de Marsella. Los vascos vencieron ese partido con rotundidad (1 – 5). Tras varios choques más por el territorio francés, en los que la Selección de Euzkadi salió siempre invicta, los futbolistas siguieron con su gira internacional, jugando partidos en Checoslovaquia y en Polonia. En Checoslovaquia perdieron los dos encuentros (2 – 1) y (3 – 1)  ante un combinado de jugadores que militaban en los mejores equipos de Praga.
Posteriormente, la Selección de Euzkadi viajó a tierras rusas para continuar recaudando dinero para el Gobierno democrático vasco. La Liga de fútbol de la Unión Soviética nació en 1936. El fútbol surgió en la URSS con un fuerte componente socialista. Cada club de fútbol estaba asociado a un gremio y a un sindicato de trabajadores o a un sector gubernamental. El Lokomotiv de Moscú era el equipo de los trabajadores ferroviarios. El Torpedo de Moscú era el de las fábricas industriales del automóvil. El Burevestnik era el club del sindicato de los estudiantes. También apareció el Spartak de Moscú, club al que se le denominó Spartak, que hace una clara alusión al esclavo tracio Espartaco, porque su fundador Nikolai Starostin, jugó contra un conjunto alemán surgido de la Revolución alemana de noviembre de 1918, que se llamaba Spartacus. Starostin consiguió la financiación suficiente para montar su equipo, y el Spartak de Moscú se transformó en un conjunto asociado a las cooperativas de los trabajadores textiles. El Dinamo de Moscú era el equipo de la policía y el CSKA de Moscú era el club del ejército ruso.

El Spartak de Moscú se convirtió en un gran equipo dentro de la URSS. Su gran rival era el Dinamo de Moscú, el conjunto de la policía. El dictador ruso Iósif Stalin había aceptado sin mucha convicción la profesionalización del fútbol. Tras la llegada del fútbol profesional a la Unión Soviética, los jugadores del Spartak de Moscú se convirtieron en grandes estrellas afamadas. Presumían de tener unos sueldos muy por encima de la media de la población. El club moscovita se hizo muy popular porque competía en desigualdad de condiciones ante los conjuntos oficiales del Estado ruso, que eran el Dinamo de Moscú y el CSKA de Moscú. Estos equipos podían fichar a cualquier jugador que querían, cosa que no podían hacer los otros conjuntos de la capital rusa, ya que sus fichajes estaban delimitados a sus respectivos gremios y sindicatos, es decir, el Spartak de Moscú sólo podía fichar  a trabajadores del ámbito textil. Cuando un jugador se iba al Dinamo de Moscú o al CSKA de Moscú,  la afición lo consideraba un traidor.
Fuente: imagen sin derechos
La Selección de Euzkadi tuvo un gran recibimiento en la Unión Soviética, ya que la URSS colaboraba con el bando republicano en la Guerra Civil española, enviando armamento y aviación. Los futbolistas fueron tratados como héroes nacionales y fueron agasajados con muchos regalos. Los jugadores visitaron a un grupo de niños vascos provenientes de la Guerra Civil, que estaban refugiados en Moscú. Fue una visita muy emocionante, ya que los niños eran grandes aficionados al fútbol, y los jugadores de la Selección de Euzkadi eran sus ídolos futbolísticos. El combinado del País Vasco apabulló al Lokomotiv de Moscú (0 – 5). También venció por la mínima al Dinamo de Moscú (0- 1). La Selección de Euzkadi tenía una gran calidad. Realizaban un fútbol muy rápido y muy dinámico. Era un equipo muy táctico, que aunaba técnica y físico.
Como el conjunto vasco estaba arrasando a los clubes moscovitas, el Gobierno ruso llamó al tercer mejor equipo de la ciudad, el Spartak de Moscú, para que también se midiera al conjunto español. Los dirigentes soviéticos trataron de debilitar a los vascos mediante barra libre debebidas alcohólicas y mujeres. La expectación fue mayúscula, ya que se vendieron más de 200.000 entradas para ver el encuentro. Además el partido se narró por radio en todo el país.  Al delantero del Spartak de Moscú, Andrei Starostin, que estaba lesionado, se le administró por vía intravenosa una droga llamada Navikulin, que era usada en los caballos de carreras.
Fuente: imagen sin derechos
El equipo moscovita copió el modelo de táctica del fútbol de Europa Occidental y salió con tres defensas, y un dibujo en W. El Spartak de Moscú también hizo algo muy novedoso, ya que su entrenador ordenó realizar un marcaje al hombre al delantero vasco Lángara. Con empate en el marcador ( 2 – 2), el árbitro señaló un dudoso penalti a favor de los moscovitas. El colegiado del encuentro era el tesorero del Spartak de Moscú. Al final, el equipo ruso venció de manera aplastante a los vascos (6 – 2). Tras la victoria, los jugadores del Spartak de Moscú fueron tratados como héroes nacionales y fueron paseados en carroza por la plaza Roja de Moscú.
La Selección de Euzkadi recibió una terrible noticia cuando iban a irse de la capital moscovita. La ciudad de Bilbao había caído bajo el dominio del bando nacional. El Gobierno vasco en el exilio se reunió con los futbolistas en París, y les solicitó que no abandonaran la gira y siguieran enviando dinero para su pueblo. Algunos jugadores aceptaron de nuevo la propuesta, pero otros como Guillermo Gorostiza decidieron regresar a España.
El resto de la expedición decidió trasladarse a América del Sur para continuar con su campaña futbolística. Los jugadores salieron en barco del puerto francés de El Havre, tras hacer escala en Nueva York y en Cuba, para arribar a México.
En 1938 la Selección de Euzkadi fue inscrita para jugar en la Primera División de la Liga Mexicana de fútbol, bajo el nombre de Club Deportivo Euzkadi. La Federación de Fútbol de México les propuso unirse a su liga porque sólo había siete equipos. El Club Deportivo Euzkadi quedó el segundo clasificado, por detrás del Club de Fútbol Asturias. El Asturias era un equipo asentado en la Ciudad de México, que estaba conformado por inmigrantes y exiliados asturianos de la Guerra Civil en la capital mexicana.
Un año después acabó la Guerra Civil con victoria franquista. Los integrantes del combinado vasco no pudieron volver a España por temor a las represalias políticas, por lo que la mayoría de sus integrantes permanecieron residiendo en América del Sur.

 

Creado por Eduardo Acin (@EduardoAcnGarcs)

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.