Los graves incidentes en el enfrentamiento entre el PAOK Salónica y el AEK Atenas provocan la suspensión de la Superliga de forma indefinida

El Presidente del PAOK Salónica, Ivan Savvidis, irrumpió al terreno de juego del estadio tesalónico La Tumba con un revólver alojado en su cinturón

La Superliga griega es un absoluto caos. El recurso interpuesto por el PAOK Salónica en contra de las sanciones dictaminadas por los rectores del campeonato heleno, debido a la mezquina y a la gratuita agresión de sus hinchas al técnico español del Olympiacos, Óscar García, fue aprobado por las autoridades competentes. El Comité de Apelación de la Federación griega de fútbol decretó la devolución de los tres puntos que le fueron arrebatados al equipo heleno, y ordenó  la retirada de la sanción de disputar sus dos próximos encuentros como local a puerta cerrada, por lo que el pasado 11 de marzo, el conjunto tesalónico pudo jugar el trascendental partido en la lucha por la Liga griega en su estadio, conocido como La Tumba, ante el AEK Atenas.


Fuente: Libertad Digital
Los compases finales del encuentro fueron esperpénticos y lamentables para los valores que irradia el fútbol y el deporte. En el último minuto del choque, el PAOK Salónica anotó el (1 – 0) por medio del futbolista caboverdiano Fernando Varela a la salida de un saque de esquina. El árbitro Giorgios Kominis anuló el gol porque un jugador del conjunto tesalonicense, que estaba en fuera de juego, se interpuso en la trayectoria del balón y distrajo al guardameta del AEK de Atenas. En ese momento, el dueño y presidente del PAOK Salónica, Ivan Savvidis, irrumpió en el terreno de juego junto a sus guardaespaldas dejando ver un revólver ubicado a la altura de su cinturón y en una actitud amenazante. El máximo mandatario del club griego espetó al colegiado unas palabras lapidarias: “Eres hombre muerto, se te ha acabado la carrera”. El colegiado acongojado por las serias amenazas de un empresario tan poderoso y con tan pocos principios morales y escrúpulos como es Savvidis, decidió modificar el acta arbitral y conceder la victoria al PAOK Salónica, que se ponía líder en solitario de la Superliga, un punto por encima del AEK Atenas. Ante tales sucesos, el ministro de Cultura y Deporte heleno, Georgios Vassiliadis anunció el pasado lunes la suspensión indefinida del campeonato griego de fútbol, tras reunirse con el Presidente de Grecia, Alexis Tsipras. “Hemos decidido interrumpir la liga. No se reanudará hasta que haya un marco claro acordado por todos, para establecer las condiciones y las reglas”, indicó el máximo responsable del deporte heleno.

Este hecho no es ajeno, ya que en tres de los últimos cinco años, la Superliga se ha tenido que suspender por distintos acontecimientos violentos. El año pasado se suspendió la competición doméstica, debido a que la vivienda de verano del árbitro Yorgos Bikas fuera incendiada intencionadamente por unos hinchas radicales. El fuego ocasionó daños considerables en la fachada del edificio. Este atentado se produjo sólo cuatro días después de las amenazas vertidas por los ultras al colegiado Yorgos Tsajilidis. La primera vez que se suspendió el campeonato liguero fue en el año 2015. Los aficionados radicales del Panathinaikos protagonizaron serios disturbios durante la celebración del clásico heleno ante el Olympiakos. En los prolegómenos del encuentro, unos 50 hinchas del Panathinaikos asaltaron el terreno de juego de su propio estadio, el Apostolos Nikolaidis Stadium, con el objetivo de arrojar una multitud de objetos contundentes contra los jugadores del Olympiacos que acababan de salir al verde para efectuar los ejercicios de calentamiento antes de jugar el derbi ateniense. El lanzamiento de bengalas y de otro tipo de objetos entre ambas aficiones continuó después del choque, lo que obligó a la policía helena a cargar contra los ultras radicales griegos. Las autoridades policiales llegaron a lanzar gases lacrimógenos para disuadir a los atacantes.

Ante el anuncio de la suspensión de la Superliga, el ministro del interior, Panos Skurletis, alegó en rueda de prensa que “lo que se vio fue un ataque al honor del fútbol griego. Dañó al club y a los seguidores del equipo. Que alguien entrara al campo con una pistola en la mano fue una provocación inadmisible, independientemente de lo que hubiera ocurrido anteriormente”.
Fuente: web oficial Ivan Savvidis
La policía griega emitió una orden de detención en contra de Ivan Savvidis por invadir el terreno de juego con un revólver alojado en su cinturón. Savvidis nació en la ciudad soviética de Santa (1959), localidad situada en la actualidad en el Estado de Georgia. Es miembro de la comunidad griega en Rusia, ya que es de ascendencia helena, e integrante del partido político conservador y nacionalista Rusia Unida, que lidera el Presidente de Rusia Vladimir Putin. Tiene un estrecho vínculo con el presidente ruso, ya que Savvidis fue miembro de la Duma, la Asamblea legislativa de Rusia. Es un antiguo militar del Ejército Soviético con pasaporte turco. En su juventud, decidió alistarse en el Ejército Rojo, en donde logró alcanzar el rango de sargento mayor. Se trasladó a vivir a la ciudad rusa de Rostov, en donde trabajó como obrero en la Fábrica Estatal de Tabaco. Con el paso de los años fue ascendiendo, hasta convertirse en 1993 en el dueño de la empresa, privatizada tras la disolución de la URSS.

Se doctoró en la carrera universitaria de Ciencias Económicas. Es un empresario que hizo fortuna gracias a la fundación de diversas empresas relacionadas con el tabaco, la industria cárnica y la agricultura. Llegó a ser dueño del PAOK Salónica en el año 2012, tras haber sido propietario de los clubes rusos F.C. Rostov y FK SKA Rostov. Savvidis nombró presidente del club tesalonicense al ex-jugador griego Zizis Vryzas, pero tras una mala racha de resultados en 2015, le destituyó y se autoproclamó presidente del club.
Fuente: web oficial Ivan Savvidis
Sus continuas donaciones de capital económico a Grecia, le convirtieron en un ciudadano de honordel Estado griego. Savvidis ha aprovechado su buena relación con Putin para estrechar lazos entre Atenas y Moscú. Es el coordinador del Consejo de griegos que residen en el extranjero en las naciones que conformaban la antigua Unión Soviética. Este cargo diplomático le ha valido para ostentar tres condecoraciones en el país ruso. Compró el 67% de las acciones del puerto de Salónica en un negocio redondo, ya que Grecia se vio obligada a privatizar su segundo puerto comercial más importante para abonar sus deudas. Es patrocinador de la iglesia ortodoxa griega, y financia peregrinajes de fieles rusos de origen heleno a Atenas.

Savvidis no dudó en disculparse por sus acciones ante la gran repercusión mediática internacional que ha adquirido su irrupción al terreno de juego con un arma. “Me disculpo por lo que sucedió, está claro que no tenía derecho a salir al campo así. Mi reacción emocional se debe a la situación negativa generalizada que reina en el fútbol griego últimamente y a todos los acontecimientos inadmisibles que tuvieron lugar poco antes del final del encuentro entre el PAOK Salónica y el AEK Atenas”, indicó el presidente del club tesalonicense.

El empresario comentó que portaba un arma en su cinturón con el objetivo de “proteger a los miles de aficionados del PAOK de las provocaciones, de los enfrentamientos o de las posibles víctimas humanas que se hubieran producido en el estadio al concluir el encuentro”. Savvidis se siente un “rehén de la clase dirigente corrupta del fútbol”. Asimismo, el máximo mandatario del PAOK Salónica desmintió “haber amenazado de muerte al colegiado al término del partido”.

Savvidis se considera incomprensiblemente el adalid de la justicia y de los valores del fútbol heleno. “Estoy luchando y seguiré luchando por un fútbol más justo, por la existencia de unos árbitros honorables en todos los partidos, para que los títulos se ganen en los estadios y no en las salas de los tribunales”, aseveró el empresario georgiano de origen griego.

Por último, el fiscal encargado del caso, Constantinos Simitzoglu, solicitó contra Saviddis una multa de unos 50.000 euros y la prohibición de entrar a un estadio durante un tiempo que va de tres a cinco años. Por su parte, pidió una sanción administrativa y una sanción económica para el PAOK Salónica. El club heleno se enfrenta a una pena que va desde disputar un encuentro a puerta cerrada hasta la retirada de todos sus puntos obtenidos en la Superliga, lo que le costaría el descenso de categoría a la Segunda División helena.

Creado por Eduardo Acin (@EduardoAcnGarcs)






Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.