Tras no lograr plaza en el play-off de ascenso a Segunda B, Salerm Puente Genil se ha puesto manos a la obra y ya prepara la temporada que viene con la mente puesto en la categoría de bronce.

La cancelación definitiva del fútbol no profesional español (de Tercera División hacia abajo) ha provocado que algunos clubes hayan dado por terminada la temporada 2019-2020 y tengan ya la vista puesta en la temporada 2020-2021.

En esta situación se encuentra el Salerm Puente Genil. El equipo pontano no logró alcanzar las posiciones de play-off de ascenso a Segunda División B, por lo que, para la plantilla de Diego Caro, la temporada ha finalizado. Los rojinegros apuntaban a pelear por el ascenso de categoría, pero un mal final de primera vuelta acabó por reducir las opciones y el equipo se quedó fuera de los primeros puestos.

Sin embargo, Salerm Puente Genil no pierde el tiempo y ya se ha puesto a preparar la próxima temporada (que comenzará previsiblemente a finales de septiembre o principios de octubre) con el ambicioso objetivo de obtener una plaza que permita pelear por el cambio de categoría.

El club ha iniciado ya la confección de la plantilla y lo ha hecho con la renovación de hasta nueve jugadores: Manolo Cano, Edu Chía, Nuñez, Cristian, Joseca, Migue García, Salva Vegas, Yona y Julián que seguirán un año más. De esta forma, Caro mantiene la columna vertebral de esta campaña y da continuidad al proyecto. También se ha anunciado el fichaje de Siles, central con experiencia en Segunda B y Tercera que viene a apuntalar la zaga cordobesa.

Actualmente Salerm Puente Genil tiene diez jugadores en plantilla una vez se han confirmado las salidas de Javi Romero, Álvaro Pérez y Juan Delgado. Por ello, aún queda mucho trabajo en las oficinas rojinegras.

El desafío es aún mayor que en temporadas anteriores ya que se prevé que muchos clubes modestos sufran los efectos económicos de la pandemia. En el fútbol no profesional no existen propietarios millonarios y, además, la limitación de aforo o la obligación de jugar a puerta cerrada reducirá los ingresos de taquilla, de los cuales dependen muchos clubes para su supervivencia.