El Itea cosecha un nuevo y solvente triunfo en la pista del Roquetas.

Al Itea Córdoba no le tiembla el pulso en su tránsito por la División de Honor Plata. Ante el Roquetas tenía a un adversario exigente y que en tres partidos aún no conocía la derrota en la Liga. Sin embargo, el equipo de La Fuensanta envió un mensaje contundente al adjudicarse los dos puntos exhibiéndose nuevamente en el apartado goleador ante la que se podría considerar hasta la fecha como la mejor defensa de la competición.

El comienzo de la contienda presentó a un Itea desdibujado. Fácilmente superable en defensa y con un ataque espeso. Prueba de ello fue el 5-1 con el que la escuadra roquetera se escapó en el marcador. Como en otras tantas ocasiones, el tiempo muerto, más que técnico, debía suponer un toque de atención para las jugadoras de Rafael Moreno.

Y la medida surtió el efecto esperado. No tardó el Itea en ajustarse en defensa y soltarse en ataque. Todas sus jugadoras producían goles y Sol Ceballos también empezaba a echar el candado. Así no sorprendió que en el minuto 20 de partido las tornas se giraran hasta el punto de poner un 6-11 en el marcador.

Incluso disfrutó de una renta de seis goles, pero entonces el equipo de La Fuensanta se volvió a colapsar en el ataque. Y eso dio alas al Roquetas para recordarle que seguía vivo en el partido. Tal vez, eso llevó a Rafael Moreno a pedir un segundo tiempo muerto y las suyas volvieron a disparar.

Y esa tendencia se mantuvo en la segunda parte. Prueba de ello es que el Itea generó un parcial de 0-5 que hacía prácticamente el partido para el Roquetas, pero su técnico decidió optar por la fórmula del tiempo muerto para intentar frenar la hemorragia goleadora que se reflejaba en el marcador.

Sólo lo consiguió en parte. Porque el Itea se sabía ganador de la contienda, aunque es cierto que el choque se estabilizó en la frontera de los 12 goles. Demasiada ventaja con más de 20 minutos en juego. Por ello, Moreno entendió que era bueno hacer rotaciones y repartir minutos a jugadoras menos habituales o hacer pruebas como la de Patricia Reyes en el pivote.

En esa fase, el Roquetas estrechó el marcador. Se situó a siete tantos gracias a una defensa abierta que al Itea le costó digerir. Esa duda fue pasajera, pero también un aviso de que la relajación ha de estar prohibida en cualquier momento de la competición.

Ficha técnica:

Roquetas, 27: Miranda, Piñero (2), Sánchez (10), Maldonado (5), Navarro, Fernández y Rivas (2) -siete inicial-, Muñoz, Vicente (1), Castaño, Fuentes (1), Gallego (5), Cristina, Trinidad, Rodríguez y Gádor (1).

Itea Córdoba, 36: Ceballos, García (3), Ciris (3), Ruiz (10), Bonazzola (7), Auts y Vacas (4) -siete inicial- , Garijo, Reyes (3), Fernández (2), Pérez, Figuerola, Cristina y Merina.  

Árbitros: Candela y Cabrero. Descalificaron a Ciris por tres exclusiones en el minuto 42. Excluyeron a Vicente (2), Navarro y Gádor, por las locales; y a Bonazzola, Ruiz (2) y Vacas, por las visitantes.

Parciales:4-1, 5-3, 6-8, 6-11, 8-12, 9-16, 9-20, 13-24, 16-27, 20-29, 24-32 y 27-36.